Bruno Rodríguez sobre regulados: "No sé, habría que ver caso por caso"

El canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, se mostró muy nervioso tras cuestionamientos que le hizo un periodista de la agencia AP sobre las personas críticas con el gobierno que se encuentran "reguladas".

Casi tartamudeando, el ministro respondió: "No lo sé, habría que conocer caso por caso".

"Las regulaciones migratorias cubanas son muy similares a las de cualquier país y cualquier política migratoria moderna, que establecen toda una serie de figuras en ley que restringen la salida del país a personas que conocen información clasificada, es decir, cargos anteriores en el gobierno, etcétera, a personas que están sometidas a procesos judiciales, en fin hay toda una serie de figuras que están reguladas en la ley”, agregó Rodríguez.

Cubalex, de 2016 a 2018, contabilizó 243 restricciones de la movilidad externa, 515 de la movilidad interna y 24 regulaciones migratorias en trámites como solicitud o prórroga de pasaportes. En 2019, 11 periodistas de los monitoreados por esta organización se hallan regulados.

 

 

Por su parte, el usuario Rolando Nápoles en Twitter, compartió el video donde el canciller cubano está dando dichas declaraciones.

"El canciller cubano responde que no sabe cuándo la agencia AP le pregunta por qué el régimen impide viajar al extranjero a varios opositores y periodistas independientes mientras Guillermo del Sol lleva más de 50 días en huelga de hambre por eso", escribió.

 

 

Como señaló Nápoles, el periodista independiente Guillermo del Sol lleva más de 50 días en huelga de hambre para exigir el cese de las prohibiciones de salida del país a todos los cubanos.

El además miembro de la ilegal Iglesia Católica Antigua, en Santa Clara, está en huelga desde el pasado 13 de agosto, luego de que su hijo Adrián del Sol Alfonso fuera impedido de viajar a Trinidad y Tobago para asistir a talleres religiosos de la Organización Cristiana Mundial.

En la entrevista, Bruno Rodríguez aseguró que "la ley cubana garantiza, a diferencia de la norteamericana, que los cubanos puedan viajar libremente a cualquier lugar del mundo. No ocurre, como el caso de los Estados Unidos, en que sorprende que un chico de Columbia University pueda visitar cualquier ciudad, cualquier país del mundo incluso en guerra con los Estados Unidos y no pueda hacerlo a la isla de Cuba que es un destino turístico consolidado".