Vertimiento de aguas albañales ya pasa sus 15 años en La Habana
Un vertimiento de aguas albañales en La Habana ya pasa sus 15 años, los vecinos no quieren celebración, quieren que desaparezca y las autoridades encargadas hacen de la vista gorda.
Vertimiento de aguas albañales se ha extendido por más de 15 años ante la vista cómplice de todos
 

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En las últimas semanas ha estado apareciendo en redes sociales y ocupando titulares en medios de prensa, tanto independientes como estatales, la mala condición en que se encuentran las fosas en Cuba, principalmente en La Habana, pero también en otras provincias, algo que en la actual situación epidemiológica de la COVID-19, debería encontrarse entre las cosas con prioridad a solucionar por parte de las autoridades del régimen.

En esta ocasión la queja viene a través del diario estatal Juventud Rebelde, el cual en su columna Acuse de recibo se hizo eco este 9 de junio de una carta que enviara a su redacción el ciudadano Juan Andrés Bocourt Muñoz.

Con dirección particular en calle 25, edificio 25 009, apto. 12, San Agustín, La Lisa, La Habana, Juan Andrés relata que allí donde él vive, un vertimiento de aguas albañales se ha extendido en el tiempo por más de 15 años, ante la vista cómplice de vecinos y factores de la comunidad.

Explica también que este problema ha sido planteado de forma recurrente en las asambleas de rendición de cuenta y se ha traducido en gestiones de la delegada ante diferentes niveles de la administración, pero aún continúa sin que se le dé una respuesta, "ni siquiera ahora en medio de la COVID-19, cuando urgen tantas medidas de protección de la salud".

"La referida zona se inunda, el agua putrefacta vierte a un río. Para acudir o regresar del consultorio médico hay que transitar obligatoriamente sobre el vertimiento", explica Bocourt Muñoz, y agrega que es inadmisible que por más de 15 años y con tantos intentos fallidos, Aguas de La Habana no haya podido erradicar esa inmundicia.

"Esta cruda realidad la vivimos hoy desde nuestros propios hogares quienes permanecemos confinados en aislamiento voluntario".

Como parte de su queja Juan señala que entre los vecinos afectados por esta problemática se encuentras grupos de personas venerables, y que nada justifica que una situación como esta aun no haya sido solucionada.

"Somos población generalmente envejecida, enfermos, embarazadas, mujeres y niños pequeños, que nos sentimos desprotegidos ante este abandono. En nuestro caso sobran las comisiones y justificaciones y urgen hechos concretos", concluye.

Si bien en condiciones normales situaciones como esta no admiten demora, que decir de un momento excepcional como lo es la crisis epidemiológica por la que atraviesa el país, desde que fueran detectados en marzo último, los primeros positivos al nuevo coronavirus.