Sólo la mitad de los pasajeros habituales podrán ir de pie cuando reinicie el transporte público en La Habana

Cuando inicie la primera etapa de la recuperación pos COVID-19 y quede restablecido el transporte público en La Habana, los ómnibus deberán transportar de pie sólo el 50 por ciento de su ocupación habitual
Parada de ómnibus en la avenida Boyeros, La Habana
 

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Cuando La Habana inicie la primera etapa de la recuperación pos COVID-19 quedará restablecido el transporte público, pero con la peculiaridad de que sólo se permitirá que vayan de pie el 50 por ciento de la ocupación habitual de cada ómnibus.

La medida, si bien es justificada para mantener el distanciamiento físico necesario para disminuir las probabilidades de contagio, supondrá todo un disgusto para los habaneros que sólo pueden transportarse en medios públicos.

Normalmente, la flota de ómnibus de la Empresa Provincial de Transporte en la capital cubana, al igual que en todas las provincias, resulta insuficiente para cubrir la demanda. Son frecuentes las escenas de guaguas circulando con un número de pasajeros muy superior al recomendado por los fabricantes, al punto de que no pueden cerrar sus puertas.

Por ello, el hecho de que durante la primera etapa de recuperación se limite el número de pasajeros hará que muchos tengan que esperar más horas de las habituales para moverse de un municipio a otro.

Según un reporte del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, en la primera etapa se permitirá transportar al 100 por ciento de la capacidad para pasajeros sentados y sólo el 50 por ciento para los de pie, mientras que en la segunda etapa esta última se aumentará a un 70 por ciento y en la tercera a la totalidad.

Juan Julián Caballero Martínez, director general de la Empresa de Transporte Provincial, comentó que se va a cubrir el mismo número de viajes que se hacían antes de la contingencia sanitaria, en el mes de marzo. 

“Es una programación limitada, porque se conoce que no se satisface la demanda, pero vamos a garantizar la misma programación”, dijo el directivo en el reporte, donde además se informó que las terminales “han estado inmersas en un proceso de reparación y mantenimiento de todos los ómnibus”.

Ello permitirá que en el caso de los ómnibus articulados, los que transportan el mayor número de personas, se cuenten con 44 unidades más, recuperadas para elevar la flota hasta 218.

Respecto a las medidas sanitarias, la jefa de Servicios de la terminal Santa Amalia, de donde parte el concurrido P-9, aseguró que todos los carros se limpian con agua y detergente, y que después se les echa hipoclorito para desinfectar todo el carro. “Entonces, a todos los pasamanos, tubos, etc., se les vuelve a hacer todo el trabajo”, agregó.

Los choferes entrevistados llamaron a la población a tener conciencia de la importancia del uso del nasobuco y el mantenimiento del distanciamiento físico. “Humanidad y solidaridad, y cuidar el transporte”, pidió uno de los choferes.

De esta manera, se prevé ya el inicio progresivo del transporte público en La Habana, donde en las primeras etapas de la recuperación parece la espera para abordar un ómnibus será mayor de la habitual por las medidas sanitarias y la permanente insuficiencia de la oferta.