Régimen cubano sugiere uso de la "lucha armada" ante un estallido social
Una vez más el régimen apela a la militarización y la embestida. Sobre cualquiera que pretenda cuestionar los privilegios de la cúpula castrista, la dictadura arremete diciendo que “ofende a la patria”
Fuerzas especiales del MININT en La Habana. Foto/Facebook
 

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El diario estatal Granma, vocero del Partido Comunista de Cuba, publicó este 1ero de diciembre, el editorial “La defensa de la Patria: un honor, un deber y un derecho”, como parte de la campaña del régimen en sus medios de propaganda oficial ante los sucesos relacionados con el Movimientos San Isidro, y las exigencias de la sociedad civil ante la falta de libertades en la isla y las violaciones de los derechos humanos.

La dictadura más extensa del hemisferio occidental se ha sostenido con el uso de la represión contra las voces disidentes. Activistas, opositores, periodistas independientes…han cumplido condenas arbitrarias, son acosados y amenazados por la Seguridad del Estado, y en ocasiones se han visto obligados a abandonar el país ante las constantes agresiones.

Una vez más el régimen apela a la militarización y la embestida. Sobre cualquiera que pretenda cuestionar los privilegios de la cúpula castrista, la dictadura arremete diciendo que “ofende a la patria”.

En la escupidera castrista de Granma, se advirtió que según el ARTÍCULO 4 de la Constitución:

-"La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano".

-"La traición a la patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones".

-"El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable".

-"Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución".

El régimen castrista articuló e interpreta la legislación según sus beneficios; y además constantemente viola sus propios preceptos.

Lo que queda expuesto es el temor del Estado ante un posible estallido social. Desde este lunes (30 de noviembre), comenzaron a desplegar fuerzas especiales para custodiar varias tiendas en previsión de posibles ataques como los que ocurrieron el fin de semana.

En la calle 26, en Nuevo Vedado, varias personas testificaron con fotos a través de redes sociales la presencia de autos de los “boinas negras” —fuerzas especiales del Ministerio del Interior—, con su conocido y temido atuendo color negro.

Reportes que arribaron a ADN Cuba hablaban sobre un despliegue similar en el Parque de la Fraternidad y la calle Monte, donde hay ubicado otro establecimiento de este tipo. Es posible que el régimen desplegara “boinas negras” en otros lugares de La Habana y las principales ciudades del país, pero no está confirmado.

A inicios de agosto, imágenes de tropas antimotines, que son raras en la televisión cubana, fueron publicadas en medio de una crítica situación económica sobre la que ronda el fantasma de los disturbios.

Las imágenes muestran a efectivos de la Brigada Especial Nacional, adscrita al Ministerio del Interior (Minint), en ejercicios con perros, escudos de uso urbano y fusiles de asalto, en plan de ensayar maniobras que se utilizan para combatir tumultos.

Uno de los oficiales entrevistados dijo que “el enemigo y la delincuencia” perfeccionan sus métodos para acabar con la “Revolución”, por lo que la Brigada debe mejorar también con el tiempo.

Sin duda, la preparación de las tropas especiales del Ministerio del Interior es reconocida por todos los cubanos, sin embargo, su índole amorosa ya es más extraña. Su trabajo es utilizar la violencia para mantener el orden, una labor ruda, alejada de eufemismos y cortesías.

Los jerarcas del régimen las han utilizado en momentos de crisis, como la de los balseros, en 1994. Entonces, grupos de tropas especiales se infiltraron entre los manifestantes para “apaciguarlos” a base de golpes. Se los utiliza también en cometidos sin ningún trasfondo político, como capturar delincuentes violentos.

No obstante, la sociedad civil cubana continúa cada vez más exigiendo sus libertades y condenando una dictadura que ha sumido el país en una terrible crisis económica y social.