Producen alimentos inspirados en ideas de Fidel Castro, aseguran campesinos cubanos
Lo imposible sucedió en un campo en el centro de Cuba. Las ideas de Fidel Castro ayudan a campesinos a “producir alimentos”. No hay milagro de la Virgen de la Caridad que supere al Santo Padre Castrista, quien desde ultratumba cumple lo que nunca hizo en vida: revelar los secretos de una agricultura próspera y sostenible
Fidel Castro sembrando moringa en su finca privada de La Habana
 

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Lo imposible sucedió en un campo en el centro de Cuba. Las ideas de Fidel Castro ayudan a campesinos de Baraguá (Ciego de Ávila) a “producir alimentos”. No hay milagro de la Virgen de la Caridad que supere al Santo Padre Castrista, que desde ultratumba cumple lo que nunca hizo en vida: revelar los secretos de una agricultura próspera y sostenible.

Al menos eso parece cuando se escucha a unos campesinos de por allá, quienes “estimulados” por no se sabe cuáles presiones o delirios, pregonaron la falsa nueva en la Televisión Cubana. Como es conocido, a los noticiarios de propaganda gubernamental hay que ir para vivir una Cuba de abundancia, donde todo marcha en imparable ascenso hacia el comunismo a pesar de la hostilidad de tenebrosos enemigos internos y externos.

Los pasajes a esa dimensión lejana en la que hay que aplaudir algo a la dictadura, estarán a la mano en la prensa estatal por estos días, cuando se acerca el cumpleaños del difunto tirano de verde olivo y es necesario dar gracias a Fidel por la luz, el agua, los pájaros, las nubes y hasta por la vacuna contra el coronavirus que no se ha inventado. Mal alimentados, o con golpes físicos y psicológicos debido a la represión, con familias fracturadas por el odio sin sentido, o incluso muertos por la desidia de tus propios carceleros políticos… No importa, ellos quieren que calles tus ideas, y grites: “¡Gracias por todo Fidel!”

Y por eso imaginamos que los pobres labradores de Baraguá siguen la narrativa oficial, ebrios de consignas o miedos, no vaya a ser que les quiten la poca tierra que les dejaron para cultivar, o le decomisen las cosechas y los manden a una mazmorra por acaparadores y querer vender por su cuenta lo que sembraron.

Solo así se explica el asombroso milagro de que “el legado de Fidel inspira al movimiento cooperativo cubano”. Sin ruborizarse el director de la Empresa Agropecuaria “La Cuba”, Carlos Blanco Sánchez, dijo que porque “el Comandante” visitó la cooperativa Revolución de Octubre, algo de la sabiduría agrícola de Castro se les pegó.

“Todo lo que el dejó, todos sus pensamientos, todas las cosas las estamos cumpliendo y en estos momentos más, que hace falta producir alimentos para el pueblo”, aseguró Blanco Sánchez. “Estamos enfrascados en eso, nos están dando recursos y estamos guapeando”, añadió.

 

 

José Alberto González, presidente de la Cooperativa de Producción Agropecuaria “Paquito González”, reconoció el verdadero cometido de estas estructuras. Dijo que esa entidad nació “por las ideas de Fidel de constituir una base que no fuera solo producción, sino que también se encargara de toda la parte social, política de las comunidades [rurales] y convertir las comunidades en ciudades”. De todo eso queda la vigilancia y el adoctrinamiento de los campesinos, y muy poco de las supuestas ciudades.

Según el reportero oficialista Damián Betanzos Hernández, “nunca antes [como ahora] el pensamiento fidelista en materia de equidad y justicia social” tuvo más “vigencia”, ante la “crisis alimentaria global, cuando es vital para el país incrementar la producción de alimentos”.

“Hoy nos toca a nosotros seguir ese legado [de Fidel] que con tanto amor y con tanto cariño dedicó”, dijo Onel Torres, de una Cooperativa de Créditos y Servicios.

Lo seguro es que, si los campesinos siguen las delirantes ideas de Fidel Castro –quien en el ámbito agropecuario fracasó en todo lo que ordenó implementar, menos en la persecución de los productores y la destrucción del país–, poco llegará a la mesa del cubano.