Piden a trabajadores colaborar con la represión en San Isidro

“Nos dijeron que podíamos simplemente sumarnos para ir vestidos de civil a apoyar a la policía, pero que también podía hacer falta contar con nosotros para algún mitin de repudio”, comentó un trabajador a 14ymedio.
San-Isidro
 

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Los trabajadores del sector de la gastronomía en La Habana fueron convocados para sumarse al operativo policial contra el Movimiento San Isidro (MSI), según fuentes consultadas por 14ymedio.

Uno de ellos, perteneciente a la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía de La Habana Vieja, comentó que fue convocado con carácter de urgencia a una reunión donde le preguntaron, a él y otros, su disposición a sumarse al “enfrentamiento a la contrarrevolución” en la barriada de San Isidro.

“Nos dijeron que podíamos simplemente sumarnos para ir vestidos de civil a apoyar a la policía, pero que también podía hacer falta contar con nosotros para algún mitin de repudio”, comentó al citado medio.

“Algunos se levantaron y se fueron antes de que se acabara la reunión porque estaban frustrados con eso, pensaban que los habían llamado para otra cosa”, agregó.

Otro trabajador, en este caso del sector del turismo, confirmó la noticia y dijo, además, que lo habían convocado sin previo aviso para “vigilar cualquier persona que quisiera entrar a casa de un opositor que está en huelga de hambre”.

“Yo no fui y tengo miedo perder el trabajo, pero a estas alturas yo no me puedo meter en eso. Ningún trabajo vale esa embarrazón”.

Aunque pocas veces reportados, debido a la hermeticidad del régimen, estos métodos son conocidos por los cubanos. Las fuerzas de seguridad del gobierno utilizan personas comunes para evitar señalarse como los verdaderos organizadores de la represión.

El líder del MSI, Luis Manuel Otero Alcántara, entró este jueves en su quinto día en huelga de hambre y sed en su casa, que también es la sede de la organización opositora, ubicada en Damas 955, municipio Habana Vieja.

“Mañana puedo amanecer con mucha menos fuerza. Cada día voy a tener menos cosas que hablar. Indiscutiblemente estoy débil y hablar me está costando”, contaba este 28 de abril en un audio.

Otero Alcántara pide a las autoridades cubanas el fin del cerco policial sobre la sede del MSI, y una restitución monetaria y disculpas públicas por el robo de sus obras de arte, un acto delictivo que achaca al Gobierno cubano.

Organizaciones opositoras de la Isla se han solidarizado con él, como la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), el 27N y las Damas de Blanco.

Asimismo, organismos internacionales como Human Rights Watch (HRW) también están pendientes de su estado. Luego de varios días sin ingerir alimentos y beber líquidos, Otero Alcántara siente como su cuerpo se debilita. 

“Estoy agotado, este es mi quinto día y no voy a deponer la huelga. No voy a emigrar, para mí no es una solución. Yo tengo que morirme aquí. Ya no puedo ni pintar en mi casa. Eso no es vida para mí. Estoy listo para dar la vida”, afirmó en la directa de Facebook.