Más activistas y periodistas “renuncian” por presiones del régimen

El régimen continúa su arremetida contra el activismo y la prensa independiente, lo que llevó a que esta semana renunciaran a su trabajo dos artistas gráficos y otros periodistas
Wimar Verdecia, Laura Seco y Jancel Moreno. Fotomontaje con sus fotos de perfil en Facebook
 

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El régimen cubano continúa su arremetida contra el activismo y la prensa independiente y sus colaboradores, lo que llevó a que esta semana se vieran obligados a “renunciar” de su profesión o acciones independientes del control del Estado más activistas y periodistas, fundamentalmente del medio elTOQUE.

En un artículo, el medio explicó este viernes que la ofensiva represiva de los Órganos de la Seguridad del Estado cubano en su contra alcanzó en la última semana “una nueva cota de agresividad” y que “el libreto de interrogatorios y chantajes, junto al uso de la regulación de viajes a varios de los colegas residentes en Cuba, han ocasionado que, hasta el 9 de septiembre de 2022, el número de renuncias de integrantes de nuestro equipo ascendiera a 16”.

Las exigencias de los órganos represivos a colaboradores de elTOQUE llevaron al cese del suplemento semanal de humor gráfico Xel2, que el medio había publicado ininterrumpidamente desde febrero de 2019.

El artista Irán Hernández y el director de Xel2, Wimar Verdecia, hicieron pública a través de sus redes sociales su decisión de renunciar a la difusión de su arte a través de la plataforma de elTOQUE o de cualquier otro medio independiente del control del Partido Comunista en Cuba.

“Comunico con profundo pesar que renuncio a seguir trabajando como director del suplemento humorístico xel2 y a dibujar para cualquier plataforma de medios independientes en Cuba ahora y en el futuro”, escribió el jueves Verdecia en Twitter.​

Según agregó, también desarticulaba el proyecto de Xel2, que dirigió hasta ese momento, porque, aunque ya tenía “un sitio en la historia de la gráfica cubana”, no quería ser historia. 

“Yo quiero vivir y ser feliz, seguir dibujando y creando. La obra está hecha ‘y sin embargo se mueve’”, agregó Verdecia.

La periodista Laura Seco Pacheco también renunció a su trabajo en elTOQUE por presiones del régimen en su contra. 

“Está de más explicar las razones. También renuncio a la posibilidad de trabajar en cualquier otra plataforma de periodismo independiente en Cuba”, escribió la reportera en Facebook.

De manera similar, el activista Jancel Moreno compartió un hilo en Twitter este viernes en el que comunicó que cerraría la página de activismo @Damelamano1 por “petición” directa de la Seguridad del Estado.

Moreno fue citado a un interrogatorio con elementos de la Seguridad del Estado y la “reunión” fue, entre otras cosas, para exigirle que cerrara la referida página y se comprometiera a no trabajar con ningún medio independiente.

“Yo no estoy trabajando activamente para ningún medio hace más de año… Desde este momento queda oficialmente cerrada la página Dame la mano, hago pública mi renuncia a ella y al activismo por los derechos LGBTIQ (a esto último no se puede renunciar nunca, pero parece que es la indicación que bajaron de arriba ‘hazlo’)”, escribió Moreno, amenazado en el interrogatorio, según dijo, de ser encausado judicialmente por los supuestos delitos de desacato, mercenarismo y propaganda enemiga.

La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) situó a Cuba en su informe de 2022 como el peor país de América en cuanto a libertad de prensa y el octavo a nivel mundial.

Ubicada en el puesto 173, la isla bajó dos lugares con respecto a 2021, cuando se encontraba en el puesto 171.

“Las televisiones, radios y periódicos están estrechamente vigilados por el Estado, y la prensa privada sigue estando prohibida por la Constitución", indicó el informe de RSF, que además denunció que los periodistas independientes cubanos son vigilados por agentes que intentan limitar su libertad de movimiento, realizan detenciones y borran las informaciones que poseen.

Entre las acciones represivas más comunes de las que son víctimas los periodistas independientes y los activistas en Cuba destacan arrestos, detenciones arbitrarias, amenazas de encarcelamiento, persecución y hostigamiento, registros ilegales de domicilios, confiscación y destrucción de material periodístico.

A estas se une ahora la “renuncia” forzada como requisito para permitirles salir del país o permanecer en libertad sin ser juzgado por figuras delictivas contempladas en el nuevo Código Penal, que cercena aún más las libertades individuales y los derechos políticos y civiles en la isla, según analistas.