Medio del régimen cubano "una cola puede ser fatal en tiempos de coronavirus"
En medio de la crisis económica que ha provocado el desabastecimiento en todo el país, la revista Bohemia dice que una cola puede ser fatal en tiempos de coronavirus
Medio del régimen cubano "una cola puede ser fatal en tiempos de coronavirus"

Producto de la crisis económica por la cual atraviesa el régimen cubano y con él todo el país, la escasez de insumos básicos ha provocado que en los últimos meses, incluso a pesar de la pandemia de la COVID-19, los cubanos tengan que hacer largas colas para poder realizar sus comprar.

Este 1 de julio la estatal revista Bohemia publicó un artículo en su sitio web donde critica y acusa de irresponsables, a esa gran mayoría de cubanos que están obligados a hacer largas y agotadoras colas para poder llevar algo a las casas, sobre todo alimentos, pero olvida mencionar que la génesis de este problema está en la mala gestión de la administración de Díaz-Canel, y en lo ineficiente del sistema económico del régimen.

"Aunque el Ministerio de Salud Pública, respaldado por los medios de comunicación, ha lanzado una verdadera cruzada para informar y alertar a la población sobre los peligros del SARS-CoV-2, en no pocos lugares de La Habana es apreciable la falta de percepción de riesgo que aún campea entre nuestros compatriotas".

¿Pero qué alternativas reales tienen los cubanos para satisfacer sus necesidades básicas, cuando la inmensa mayoría de los productos que utilizan en la vida diaria solo pueden ser adquiridos en las redes de tiendas y comercios estatales y en estos están en falta, o solo aparecen en reducidas cantidades?

"En la Plaza de Marianao van a vender carne de cerdo. La noticia corre como pólvora. La población comienza a hacer cola desde la noche anterior. Los más avispados se encargan de hacer una lista. A la mañana siguiente, horas antes de que abra el mercado, comienza a formarse el tumulto. La indicación de guardar distancia física cae en saco roto", escribe Bohemia.

Es muy fácil hablar desde las orientaciones de la redacción de uno de los medios del régimen y dejar de lado la realidad por la que atraviesan los cubanos, asimismo es más fácil culparlos de ser los responsables de que la COVID-19 se haya establecido en el país, olvidando que las autoridades del régimen pidieron a gritos a inicios de la pandemia que los turistas continuaran llegando a la isla y luego se negaron por algunas semanas a cerrar las fronteras a pesar del clamor del pueblo en ese sentido.  

La revista agrega que "las necesidades –reales, perentorias– que enfrentamos ante la escasez de alimentos y otros bienes, nos hacen olvidar que el coronavirus es un enemigo invisible, y como se ha detectado en las pesquisas realizadas, más de la mitad de los casos contagiados, son asintomáticos. Cualquiera puede tener la enfermedad sin saberlo, y transmitirla de manera inconsciente. En una cola eso puede ser fatal", pero esto no puede ser de otra manera. Basta con salir unos minutos a la calles, o acercarse a una de estas colas, para escuchar al pueblo decir que prefiere contraer el virus antes que morirse de hambre.

La realidad es la peor evidencia contra el comunismo: la COVID-19 en Cuba solo ha contagiado a un número reducido de cubanos, la miseria generada por el régimen acecha a la gran mayoría.