"Necesito que me digan si mi futuro es quedarme ciego"

Habría que averiguar si Raúl Castro u otro los integrantes de la cúpula castrista, ha pasado o pasa por lo mismo que este cubano, cada vez que necesitan espejuelos nuevos
"Necesito que me digan si mi futuro es quedarme ciego"
 

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El pasado 25 de noviembre, José Manuel Palacios Castillo, residente de la provincia de Santiago de Cuba, se quejaba en una carta enviada a la redacción del periódico oficialista Juventud Rebelde, de todo el trabajo había pasado tratando hacerse de unos espejuelos en una óptica del Estado.

Contaba que es diabético y cada año que transcurre se le deteriora más la visión, y que desde 2018 no ha podido hacerse sus espejuelos.

"Cuando no hay armaduras, decía, hay problemas con los cristales. Cada vez que voy a la óptica El Lente, donde siempre me he atendido, me dicen lo mismo: ni se está tallando… La última medición que me realizaron fue el 9 de septiembre… Necesito que me digan si mi futuro es quedarme ciego", expresaba.

La respuesta a Palacios Castillo fue publicada este 10 de febrero por el Juventud Rebelde en su columna Acuse de recibo, firmada por la doctora Elizabeth Oller Legrá, subdirectora general de Salud en la provincia de Santiago de Cuba.

Refiere la doctora que "se visitó a José Manuel, un paciente diabético por más de diez años, que utiliza lentes progresivos necesarios por las características de su trabajo, y no le son factibles los espejuelos de lejos y de cerca".

Agrega que durante la investigación de su caso, "se orientó al paciente sobre otras vías de atención a la población el taller de tallado y la dirección de la Empresa; verificando que la receta fue emitida el 23 de septiembre de 2020, cuando el contexto epidemiológico del país se complejizaba".

Señala además que a José Manuel "se le explicó sobre la tensa situación financiera de Cuba, que influye en el desabastecimiento de los servicios ópticos desde fines de 2019 en la provincia, afectando el taller de tallado".

Asimismo precisa que el 11 de diciembre, casi tres meses después de que Palacios Castillo recibiera la receta para adquirir sus espejuelos, estos les fueron entregados.

Habría que averiguar si Raúl Castro o cualquier otro los integrantes de la cúpula castrista, ha pasado o pasa por lo mismo que este cubano, cada vez que necesitan espejuelos nuevos.

 

El problema con los espejuelos en Cuba no es nuevo. Desde que los Castro usurparon el poder los cubanos se han visto obligados a hacer colas para medirse la vista y para adquirir los espejuelos.

También han tenido que esperar por semanas, incluso meses, para que se los entreguen, porque cuando no están en falta las armaduras, escasean los lentes, y cuando no, las máquinas que se usan para tallar a estos últimos se encuentran rotas.

A lo anterior hay que sumarle que en muchas ocasiones el personal, tanto el encargado para medir la vista como el hace los espejuelos, no asiste al trabajo, o sencillamente, no hay nadie que atienda a los pacientes-clientes.