Más de 474 000 personas carecen de agua en La Habana
Más de 474 mil habitantes de la capital de Cuba, La Habana, no tienen acceso a un suministro estable de agua, según informaron fuentes oficiales. En todo el país ese número rebasa las 606 000 personas
Yosniel Iznaga lleva contenedores para recolectar agua de un camión en medio de la pandemia en La Habana. Foto: Reuters

Más de 474 mil habitantes de la capital de Cuba, La Habana, no tienen acceso a un suministro estable de agua, según informaron fuentes oficiales.

Bladimir Matos Moya, vicepresidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), asegura que “ha habido una mejora en el bombeo” del líquido, aunque reconoció que “en la capital la carencia todavía impacta a más de 474 000 habitantes, un número que en el país rebasa las 606 000 personas”.

En declaraciones al diario oficialista Granma, el funcionario precisó que luego de La Habana, los territorios más golpeados por la escasez de agua son Camagüey y Santiago de Cuba, con cifras cercanas a los 30 000 usuarios afectados.

Las fuertes lluvias de mayo y junio no revirtieron definitivamente los efectos que la sequía del primer cuatrimestre del año generó en el abasto de agua a la población. Esas precipitaciones contribuyeron a elevar los volúmenes acopiados en los principales embalses cubanos; sin embargo, no dieron como resultado una alta disponibilidad de agua en el país, “pues las cuencas subterráneas necesitan más tiempo para su recuperación que las presas”, explicó Matos Moya.

El vicepresidente del INRH asegura que la sequía de inicios del 2020 llegó a más del 90 % de los municipios de cubanos, “con la consecuente depresión de la mayoría de las fuentes de abasto, ya afectadas por el déficit lluvioso de 2019”.

Los beneficios de la lluvia durante junio, el mes de más precipitaciones del año, no fueron similares en todo el país. Emilio Cosme Suárez, director general de Gestión Integrada del Agua, del INRH, detalló que cayeron 140,1 milímetros (mm), como promedio nacional, por debajo de los 195 que fija la media histórica.

 

 

En occidente los registros indican precipitaciones de 217,9 mm, muy superiores a lo caído en el centro y el oriente del archipiélago, donde se reportaron 124,2 mm y 91,8 mm como promedio, respectivamente (apenas el 60 % de lo que habitualmente llueve en ambas zonas).

Según datos oficiales, hasta el 2 de julio los embalses cubanos tenían 4 774 millones de metros cúbicos de agua, apenas el 52 % de la capacidad total de almacenamiento (9 150 millones). De todas las presas, 85 se encontraban al 75 % de llenado, 95 estaban por debajo de la mitad, y otras 34 no superaban el 25 % de agua disponible, informó el periódico oficialista.

Las lluvias tampoco han significado una sólida recuperación de las cuencas subterráneas, pues de las 101 principales, al cierre de junio nueve estaban a la baja, 20 se mantenían estables y 72 ascendían.

Según el INRH, en La Habana, la provincia más afectada, únicamente la subterránea Cuenca Sur que abastece a los municipios del centro de la urbe, reporta un estado normal y ascendiendo. No obstante, Matos Moya dice que el escenario para los habaneros afectados “sigue siendo crítico, debido al nivel muy bajo de disponibilidad”.