Más de 100 sanitarios cubanos viajan a tres países de África a trabajar contra la COVID-19
Tres brigadas médicas cubanas del contingente internacional Henry Reeve partieron este domingo de La Habana con destino a tres países de África para ayudar a combatir la COVID-19, informaron medios estatales de la isla
Sanitarias cubanas con mascarillas, durante recibimiento de brigada médica que fue a Andorra. Foto: Yaimi Ravelo/Resumen latinoamericano

 

Tres brigadas médicas cubanas del contingente internacional Henry Reeve partieron este domingo de La Habana con destino a tres países de África para ayudar a combatir la COVID-19, informaron medios estatales de la isla.

De los 111 profesionales de la salud que integran las tres brigadas sanitarias cubanas, 76 estarán destinados en Guinea Ecuatorial, mientras 19 especialistas cumplirán su misión en Sierra Leona y otros 16 lo harán en Santo Tomé y Príncipe, detalló el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores.

"En un contexto que impone cooperación y solidaridad, nuestros profesionales de la salud honran los lazos históricos que nos unen a estas naciones", escribió el canciller cubano Bruno Rodríguez en su cuenta de Twitter, continuando la narrativa oficial del régimen cubano que esconde el carácter mercantil de sus "misiones médicas".

Cuba ha enviado brigadas de sanitarios a nueve países de África para ayudar a combatir la emergencia sanitaria impuesta por la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2. En los países latinoamericanos donde también lo ha hecho, el gobierno cubano gana a cambio grandes sumas de dinero pues se queda con más del 70 % de los salarios de cada profesional.  

El primer grupo de médicos y enfermeros cubanos que prestó asistencia a otro país tras la aparición de la COVID-19 permaneció durante más de dos meses en la región italiana de Lombardía, la más castigada por la pandemia en el país europeo.

Desde entonces han viajado 3.440 sanitarios en 38 brigadas médicas a más de 30 países de América Latina, el Caribe, África, Europa y Oriente Medio, gracias a una fuerte campaña publicitaria del régimen, para luchar contra la pandemia.

El contingente Henry Reeve -especializado en situaciones de desastres y graves epidemias- fue creado por el fallecido exdictador cubano Fidel Castro en 2005 para auxiliar al estado de Nueva Orleans (EE.UU.) tras el devastador paso del huracán Katrina, pero Washington rechazó la ayuda.

Sin embargo, hace unos cinco años, integrantes de ese colectivo ayudaron a controlar la epidemia de ébola en África y su labor fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con un premio en 2017.

En la actualidad existe una campaña internacional impulsada por el régimen cubano que pide la nominación de las brigadas del contingente cubano para el próximo Premio Nobel de la Paz.

Sin embargo, las Relatorías Especiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre formas contemporáneas de esclavitud y trata de personas, en un informe de noviembre pasado, advierten que las misiones médicas de Cuba equivaldrían a un “trabajo forzado”.

“Quisiéramos expresar nuestra preocupación por las condiciones de trabajo y de vida que estarían afectando a los médicos cubanos enviados al exterior para prestar sus servicios. Muchos estarían expuestos a condiciones de trabajo y de vida explotadoras, pagos salariales inadecuados”, ha dicho la ONU. Además, muchos de estos profesionales están sometidos a presiones y a seguimiento por parte del régimen cubano, añade.

 

(Con información de EFE)

Foto de portada: Yaimi Ravelo/Resumen latinoamericano