Manuel de la Cruz denuncia detención arbitraria y violaciones de la Seguridad del Estado

El artista cubano Manuel de la Cruz da pormenores sobre su última detención arbitraria por parte de la Seguridad del Estado
Manuel D La Cruz denuncia detención arbitraria y violación de su intimidad por la seguridad del estado
 

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El artista cubano Manuel de la Cruz, quien es víctima de la represión por parte de la Seguridad del Estado desde que a principios de abril participara en una obra performática del artivista Luis Manuel Otero Alcántara que consistía en repartirle caramelo a los niños de la barriada capitalina de San Isidro interpretando al payaso Desparpajo, explicó en una publicación en su cuenta de la red social Facebook cómo fue su última detención arbitraria por parte de la Seguridad del Estado.

El 30 de abril Manuel de la Cruz fue detenido por agentes de la policía política del régimen en su propia casa. Lo mantuvieron retenido por casi 24 horas.

Luego de su liberación este 1ro de mayo, De la Cruz narró que el día fue "particularmente difícil", y que le "impusieron cargos por 'incitación a delinquir' y medida cautelar de reclusión domiciliaria más carta de advertencia".

Explicó además, que durante la detención: "colapsó mi sistema nervioso".

"Llegando a la estación de PNR Cotorro, y sabiendo las cosas que acontecerían, más todo el estrés acumulado por la situación con Luis Manuel, estallé en un ataque de ansiedad. Comencé a vomitar en la PNR Cotorro, y me llevaron fatigado y con falta de aire para el policlínico, donde me desplomé y comencé a asfixiarme, no me era posible contenerme, y en un momento incluso se me engarrotaron las manos", detalló el artista.

Asimismo, dijo que en el centro médico le administraron "medicamento y oxígeno mientras daba gritos y lloraba desconsoladamente (no sabía los por qué de mi llanto, solo recuerdo que tenía mucho miedo, incontrolable)".

Agrega que durante todo ese tiempo se sintió más vulnerado pues los oficiales de la Seguridad del Estado que lo acompañaban "estuvieron grabando todo el momento, a la contraria de la palabra del gentil médico que me atendía. Me sentí extraordinariamente débil y humillado".

Señala que de regreso a la estación de policía le levantaron cargos "por incitar al delito, me llevaron al calabozo, y a la media hora comencé de nuevo a vomitar abundantemente", motivo por el cual "me volvieron a llevar al policlínico donde me inyectaron y solo así pude dormir algo".

Destacó en su testimonio que ya se sentía mejor, pero aún permanecía "muy cansado". "Temo genuinamente por mi salud mental, aunque espero estar bien", dijo. 

Por último, agradeció a "todos por su preocupación incesante", y pidió que "oremos por Luis Manuel Otero".