#Guaguancuir: el nuevo reto de apoyo al Movimiento San Isidro y 27N

La iniciativa fue idea de las artistas y curadoras Lucía Piedra Galarraga, Nonardo Perea (MSI), Paula Valero, Tamara Díaz Bringas y Yanelys Núñez (MSI), quienes residen fuera de la isla
#Guaguancuir: el nuevo reto de apoyo al Movimiento San Isidro y 27N
 

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Esta semana se lanzó en redes sociales la convocatoria a bailar en cualquier lugar del mundo, un #Guaguancuir, el nuevo reto para apoyar al Movimiento San Isidro y el grupo 27N.

La iniciativa fue idea de las artistas y curadoras Lucía Piedra Galarraga, Nonardo Perea (MSI), Paula Valero, Tamara Díaz Bringas y Yanelys Núñez (MSI), quienes residen fuera de la isla.

Bailemos un #Guaguancuir es una invitación a compartir imágenes o vídeos en redes donde aparezcas con accesorios como plumas, gafas, pelucas; marques un paso de guaguancó; y puedes añadir también carteles en apoyo a los disidentes de la isla.

"Con Bailemos un #Guaguancuir nos preguntamos ¿Cómo contraponer a la violencia del estado un gesto de vida? Partimos de eso, de un gesto. Y de una coreografía callejera del Movimiento Cultural cubano San Isidro (#MSI) y el artista Luis Manuel Otero Alcántara el pasado 18 de noviembre en La Habana, para darle espacio y voz a una política de la vida contra el miedo y la violencia: Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolu / Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolu / Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolu", agrega la convocatoria.

El 26 de noviembre, fuerzas del régimen irrumpieron violentamente en la sede del MSI con el propósito de poner fin a la manifestación y arrestaron a los opositores. Horas después ese mismo día fueron puestos en libertad, pero se les impidió regresar a la sede de Damas 955, en La Habana Vieja.

El desalojo provocó una protesta de más de 300 artistas e intelectuales ante el Ministerio de Cultura a favor de más libertades y respeto a los movimientos opositores.

La protesta de San Isidro y el plantón ante el Mincult ha provocado revuelo en la comunidad cubana y la arena internacional. También reacciones del régimen, que organizó la víspera una acto paralelo con sus simpatizantes.

Más de una semana después no cesa el acoso contra los opositores, quienes se encuentran en arresto domiciliario injustificado, con policías afuera de sus viviendas.