Espía Gerardo premia a pelotero Tabares con regadera por “cultivar su pedacito”

Para el castrismo repartir regaderas o cualquier otra cosa innecesaria representa una inversión del aparato propagandístico, para sugerir que a pesar de los problemas se continúa trabajando para sacar a Cuba de la crisis
Espía Gerardo Hernández regala a Carlos Tabares una regadera para que cultive su pedacito
 

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El ex espía Gerardo Hernández Nordelo, devenido Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), es el artífice de la idea de que cada cubano sembrara en su casa una mata de calabaza y una de piña para acabar con la crisis alimentaria que prevalece en el país. 

El repartidor de "reconocimientos cederistas" para los que cultiven "su pedacito", entregó al ex pelotero cubano, Carlos Tabares, una regadera por haber dedicado parte de su tiempo a producir algunas frutas y vegetales en su barrio.

"El ex capitán de #Industriales, Carlos Tabares también cultiva su pedacito con la ayuda de su vecino Rudy, y hoy recibieron el reconocimiento de los #CDRCuba", escribió Nordelo este 16 de febrero en su cuenta de la red social Twitter.

El premio entregado por el espía cubano a Tabares y a Rudy, no fue otra cosa que una regadera, más para que él primero tenga algo que hacer como coordinador de los CDR, que para que los segundos aumenten su producción agrícola. ¿O es que acaso una regadera cederista es capaz de hacer que de la tierra brote mayor cantidad de frutos?

 

En noviembre último los cubanos vieron a Nordelo repartiendo regaderas por los CDR del país para que los más entusiastas de entre los miembros de esa organización cultivaran "su pedacito", pero hasta la fecha ni él, ni ningún otro funcionario bajo sus órdenes, o de cualquier otra esfera del régimen, ha hablado sobre cuánto ha contribuido esto a disminuir los severos problemas de alimentación en la isla.

Cualquiera con conocimiento de causa puede intuir que esto no ha sido más que una pérdida de recursos, porque ni el régimen, que cuenta con innumerable mano de obra barata, maquinarias y otros recursos, ha sido capaz de plantear una solución al respecto.

Hay que señalar que para los funcionarios del castrismo repartir regaderas, o cualquier otra cosa innecesaria, no es un despilfarro, sino más bien una inversión que se inserta como parte del aparato propagandístico de la dictadura, con lo que se busca dar a entender de que a pesar de los problemas se continúa trabajando para sacar a Cuba de la crisis.

Lo otro que hay que tener en cuenta es que este tipo de reconocimientos solo son para los incondicionales del régimen, porque pude darse el caso que en ese mismo barrio donde reside Tabares viva un opositor con un pedacito de tierra que produzca más, incluso que ese activista por los derechos humanos comparta algo de esa producción con otros, y ni aun así se va a encontrar con la sorpresa de que un día Gerardo, o cualquier otro funcionario, vaya a felicitarlo, y mucho menos a entregarle una regadera.