Enfermos en Cuba reciben clarias como dieta especial
La producción de clarias y otros peces de agua dulce "ayudan" a llevar algo a la mesa en los hogares cubanos. Sin embargo que la claria se use para sustituir las dietas médicas de personas enfermas es una muestra más de la crisis que atraviesa el país
Procesan Clarias en Cuba
 

Reproduce este artículo

Es altamente conocido que a pesar de ser Cuba una isla del Caribe, su población casi no tienes acceso a pescados, mariscos y otros productos alimenticios del mar.  

Este 20 de mayo el estatal Periódico 26 reseñó en un artículo el trabajo que hacen las unidades subordinadas a la empresa pesquera Pescatún de la provincia Las Tunas para garantizar alimentos a la población de sus ocho municipios en medio de la crisis epidemiológica de la COVID-19.

Esta información fue confirmada por el director de producción de la entidad, Adalberto Leyva Segura, quien a pesar de asegurar que en ese lugar la actividad tiene dos ramas fundamentales: la acuicultura y la pesquería marina, dijo que parte de la producción de clarias está destinada a satisfacer las dietas médicas.

Leyva recordó que en el caso de las clarias inicialmente las personas tenían dudas, "pero luego las aceptaron y las prefieren en filetes, fundamentalmente; incluso que con ellas se cubre una parte de las dietas médicas de la población".

Referente a la acuicultura dijo que "todo comienza con la producción de alevines y hoy la empresa se encuentra en la recuperación de los tanques para la producción de la semilla, lo que es fundamental para que haya peces como tenca. Esta especie es la que facilita la masa para el conformado de croquetas, picadillo condimentado, embutidos, hamburguesas y otros productos".

En cuanto a la pesca en el mar precisó que "la provincia está inmersa en la corrida del pargo, en el litoral sur, y próximamente viene la de la cojinúa. Lo que más se captura es el machuelo y la anchoa y, por supuesto, es lo que más se vende. Por ejemplo, en el año 2019 se obtuvieron 348 toneladas de machuelos y en el caso del pargo, apenas tres toneladas".

Y a pesar de lo ante expuesto, Leyva Segura no dudó en referirse a la venta de croquetas de pescado, producto que es demandado por la población, pero no precisamente por la calidad; porque para el régimen es más fácil convertir los pescados en croquetas que buscar cómo aumentar esos productos para el pueblo.

Puntualizó que solo durante el mes de abril en las 14 pescaderías se vendieron 30 toneladas de croquetas y que se beneficiaron unos 49 mil núcleos con un paquete per cápita, lo que continuará en las próximas semanas, tal como se había establecido.