Cubano lleva casi 6 meses en peligro de morir electrocutado

Un cubano se queja del peligro que corren él y sus vecinos de ser electrocutados por un mal funcionamiento de la empresa eléctrica cubana. Llevan casi seis meses en es situación
Cableado eléctrico
 

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El pasado 11 de mayo el diario estatal Juventud Rebelde dio acuse de recibo a una carta enviada por Rubén Vega García, quien es vecino de Avenida 2da. No. 16, entre 4ta. y 5ta., reparto Nuevo Bayamo, Bayamo, Granma.

En su misiva este granmense relata que el 26 de diciembre de 2019 presentó una queja al Director de la Organización Básica Eléctrica (OBE) del municipio donde reside, sobre un grave peligro para su familia y para todo el que transiten por ese lugar, y hasta el día de hoy no ha recibido respuesta alguna.

Vega García explica que el 15 de diciembre del pasado año se presentaron en el lugar trabajadores de la Empresa Eléctrica, quienes colocaron un cable de aproximadamente 20 metros hasta la vivienda situada en el lateral derecho de la suya, el cual pasa por encima de los perímetros de su propiedad.

El caso es que el mencionado cable es de 220 voltios, tiene un empalme sin recubrir, y pasa por encima de un área comunitaria donde juegan niños.

"Representa un peligro potencial por la altura, la tensión, y porque, en mi criterio, no se han seguido los protocolos de seguridad establecidos para esos casos", declara en su carta.

En la queja presentada a la OBE, Rubén le solicitaba directamente al Director de esa entidad que algún funcionario de la misma visitara el sitio y verificara lo denunciado; de manera que, de existir violaciones, les dieran una solución en el menor tiempo posible.

"No estoy pidiendo sanción para alguien en particular, expresaba, simplemente que se cumplan los protocolos establecidos, y que se elimine la potencial amenaza que representa este cable a mi seguridad personal, la de mi familia, en especial de mi nieta, y los demás vecinos que convivimos en el área", concluía en la queja que dirigió al Director de la OBE.

En la carta enviada al Juventud Rebelde, Vega afirma:

"Esta es la fecha en que no tengo respuesta a mi queja, y el problema persiste, con el consiguiente peligro para la integridad física de mi familia y demás personas que transiten por el lugar. Ya estamos a las puertas de la temporada ciclónica y el peligro se acrecienta. Espero que se publique, y los responsables de restablecer el orden se den por aludidos. Y lo que es más importante: den solución al problema planteado".

Y es que en Cuba, para que algunos problemas que dependen de los organismos y entidades del estado se solucionen, hay que quejarse, y mientras más difusión pueda alcanzar la queja, mejor.

Lo más seguro es que ahora que el problema de Rubén se ha hecho de conocimiento público, el peligro de morir electrocutado que por casi 6 meses lo ha estado inquietando, va a desaparecer.