Régimen rechaza 1 millón de dosis de vacunas que EEUU quiere donar a Cuba

El Departamento de Estado propuso a la Embajada de Cuba en Washington donar 1 millón de dosis contra la COVID-19, pero recibieron una respuesta negativa
Vacunas y Bruno Rodríguez
 

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El gobierno de Cuba rechazó 1 millón de dosis de vacunas que Estados Unidos quiere donar a la isla, según dijo este miércoles Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores.

El canciller se presentó ante el Cuerpo Diplomático acreditado en el país para acusar a la Casa Blanca de estar detrás de la Marcha Cívica por el Cambio, convocada para el 15 de noviembre. En su discurso, Rodríguez Parrilla afirmó que el 5 de noviembre el Departamento de Estado propuso a la Embajada de Cuba en Washington donar 1 millón de dosis contra la COVID-19, pero recibieron una respuesta negativa.

Según Bruno Rodríguez, EEUU propuso hacer llegar el fármaco a través de mecanismos internacionales que el diplomático tilda de “totalmente ineficaces, excluyentes” como Covax.

Entre las razones para rechazar el ofrecimiento humanitario, el funcionario del régimen comunista alegó que los EEUU piden “requisitos estrictos e injerencistas”, como la “obligación de realizar estudios clínicos en Cuba (…), responsabilidad legal de compensación por efectos secundarios” y “monitoreo por agencias norteamericanas del destino final de la aplicación de las vacunas”.

Añadió que “un millón de dosis alcanza para vacunar solo a unos pocos cientos de miles de personas”, y calificó la oferta de “oportunista a última hora cuando ya no tendría efecto práctico alguno”, porque según él la pandemia está controlada en Cuba.

El canciller dijo que el régimen propuso a Estados Unidos que done el millón de dosis de vacunas contra la COVID-19 a otro país “altamente necesitado de ellas”, con participación del personal de la salud de ambas naciones para su aplicación.

El 21 de octubre Estados Unidos informó que había logrado donar 200 millones de vacunas contra el COVID-19 a más de 100 países en todo el mundo. La Casa Blanca y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) señalaron en un comunicado que esperan que el país se convierta en un “arsenal de vacunas para el mundo” a medida que facilita más dosis que ningún otro país.

“Estos 200 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 han ayudado a traer salud y esperanza a millones de personas, pero nuestro trabajo está lejos de haber terminado”, dijo en el comunicado la administradora de USAID, Samantha Power, a finales de octubre.

Cuba rechazó formar parte del mecanismo Covax de Naciones Unidas y apostó todo a desarrollar cinco candidatos vacunales propios. A finales de septiembre el régimen de La Habana aplicó el inmunógeno chino Sinopharm que llegó mediante una donación de 250 000 dosis, según la doctora Dagmar García, del Instituto Finlay.

El 5 de noviembre el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) de Cuba avaló la aplicación de dosis de refuerzo de las vacunas anti-COVID-19 Abdala y Soberana Plus, ambas de producción doméstica y pendientes de certificación por la Organización Mundial de la Salud (OMS).