Régimen cubano corta internet para controlar voces disidentes

En Cuba, los órganos represivos monitorean las redes para luego multar, arrestar o reprimir a quienes osen hablar mal del gobierno. A veces, cuando esos mecanismos son insuficientes, cortan el acceso a la web.
Apagón-Internet
 

Reproduce este artículo

En 2020, Access Now, una organización internacional de derechos humanos dedicada a defender y extender los derechos digitales de los usuarios en riesgo, y la coalición Keep It On documentaron al menos 155 apagones de internet en 29 países, entre ellos Cuba.

Los regímenes autoritarios los ejecutan para silenciar protestas, influir en las elecciones, censurar casos de abuso policial y negociar, indica el informe, basado en los datos de apagones de internet recopilados por la coalición Keep It On, un grupo de 243 organizaciones de 105 países.

En la región de América Latina sólo aparecen Cuba, Venezuela y Ecuador entre los países que cortaron el acceso a la red de redes.

El reporte documenta un único apagón deliberado de Internet ocurrido en Cuba y lo ilustra con reportes noticiosos y twitters notificando el corte.

El estudio indica que en Cuba, India, Jordania, Etiopía, Mali, Uganda, e Iraq hubo apagones con una motivación evidente de silenciar las voces disidentes y disipar las protestas callejeras.

Access Now reconoce que “Cuba tiene una larga historia de censura, con restricciones a la libertad de prensa, vigilancia, y control estricto de la infraestructura de Internet”.

Además, resalta que los servicios de Internet son ofrecidos únicamente por la empresa estatal ETECSA, que tiene a la vez el control absoluto de la telefonía fija y digital, así como del acceso a Internet.

En 2020, el gobierno cubano tomó su censura un paso más allá, bloqueando Telegram, WhatsApp, Twitter y otras plataformas de redes sociales durante tres días, evidentemente para silenciar una protesta del Movimiento San Isidro.

El informe pronostica mayores desafíos para los cubanos a la hora de acceder a un sistema abierto, seguro, confiable e Internet accesible, en la medida en que están utilizan cada vez más sus datos móviles e Internet para organizarse en torno a cuestiones sociopolíticas.

Además, el informe señala que, en octubre de 2020, hubo numerosos reportes de que las personas no pudieron acceder Telegram o herramientas de elusión como las VPN, en Cuba.

Entre los resultados que arrojó la investigación está que cientos de millones de personas quedaron aisladas en la pandemia de COVID-19 y que India sigue siendo el país con el mayor número de apagones de internet.

En Cuba, el último de estos apagones ocurrió el pasado 12 de febrero, según reportaron activistas y periodistas independientes. Varias páginas opositoras y oficialistas dejaron de funcionar y no se podían hacer llamadas hacia y desde el exterior.

Etecsa, que controla el acceso a la red de redes, suspendió en julio el servicio a varios activistas y reporteros independientes, con el propósito de impedirles informar sobre la apertura de las tiendas para la venta en Moneda Libremente Convertible.

La libertad de uso de las redes sociales que se da a la ciudadanía en Cuba es un pequeño matiz que diferencia al régimen cubano de otros no democráticos como el chino, ruso o iraní, y que ha permitido que los usuarios en el interior de la isla accedan a discursos y visiones alternativas de su realidad, muy distante de la visión hegemónica del oficialismo.

Dicha libertad no es absoluta. Los órganos represivos monitorean exhaustivamente las redes para luego multar, arrestar o reprimir a quienes osen hablar del gobierno de una manera distinta a la que se obliga hacerlo a todos, desde que son niños.

Redactado con información de ADN Cuba y Radio Martí.