“Una bola de fuego”: confirman caída de meteorito en Santiago de Cuba

Habitantes del poblado Ramón de las Yaguas, en Santiago de Cuba, describieron la caída del meteorito como “la aparición de una bola de fuego con una estela de humo en el cielo, seguidas de un ruido parecido a un trueno”
Confirman caída de meteorito en Santiago de Cuba. Foto: Cubadebate
 

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El Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) de Cuba confirmó este jueves 2 de septiembre la caída de un meteorito en un poblado del municipio Songo La Maya, provincia de Santiago de Cuba, el pasado 10 de julio.

Habitantes de la zona describieron el hecho como “la aparición de una bola de fuego con una estela de humo en el cielo, seguidas de un ruido parecido a un trueno” y reportaron que la roca impactó en la tierra, dejando un cráter en la localidad de Ramón de las Yaguas.

Las autoridades informaron ese día al Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), entidad que envió un equipo de especialistas el 15 de julio para tomar fotografías del objeto y del pequeño cráter de impacto. El meteorito fue trasladado desde el Citma de la provincia de Santiago de Cuba hasta La Habana, para ser examinado por expertos del IGA y determinar si tenía origen cósmico.

Científicos confirmaron que se trata de un meteorito pétreo, del grupo Lititos, perteneciente a la clase Condritas, con un peso total de 2,7 kg, una densidad aparente de 1,594 g/cm3 y dimensiones de 13,7 x 12,9 x 9,8 cm.

Según la nota difundida por el IGA en medios de prensa oficial, la roca cósmica “muestra claramente una fina corteza de fusión externa, gran cantidad de cóndrulos de diferente composición mineralógica en la matriz interior, así como abundantes regmaglyptos, los cuales son pequeñas estructuras vesiculares que se forman solamente en la superficie de los meteoritos, como huellas del chamuscamiento al atravesar la atmósfera de la Tierra”.

Tras la caída y envío del meteorito, el IGA recibió otras evidencias como registros gráficos del ruido sísmico, provocado por la explosión de la roca al entrar en la atmósfera terrestre, sobre territorio de Santiago de Cuba.

En este momento se realizan otros estudios (pruebas complementarias) al nuevo meteorito, para conocer detalles acerca de su origen y composición químico-mineralógica, concluyó el Instituto de Geofísica y Astronomía.

 

Meteoritos confirmados en Cuba

El 19 de marzo se reportó la posible caída a tierra de un meteorito en la provincia de Holguín, hipótesis descartada luego por científicos IGA.

La institución aclaró que lo observado por los holguineros esa noche responde al “encuentro de nuestro planeta con un pequeño grupo o enjambre de meteoroides, que se desintegraron a gran altura”, según informó el diario oficialista Granma.

El doctor en Ciencias Efrén Jaimez Salgado dijo entonces que en Cuba ha podido confirmarse el hallazgo de solo seis meteoritos, verificados científicamente mediante análisis químicos y otros procedimientos de laboratorio, aunque no descarta que hayan caído muchos más.

El primero fue encontrado en 1938 en el poblado de Mango Jobo, municipio de San Cristóbal, hoy perteneciente a la provincia Artemisa. La roca cósmica se fragmentó en tres pedazos, el mayor de los cuales, de poco más de un kilogramo de peso, es exhibido en el Planetario de La Habana.

Un segundo meteorito fue descubierto en agosto de 1974 por el ingeniero Arnaldo Correa, en Bacuranao, dentro de un lecho arenoso de entre seis y ocho metros de profundidad, a unos 40 metros de la costa. “Al igual que el pedazo antes mencionado, también mostraba el efecto producido por las quemaduras al entrar en contacto con la atmósfera a gran velocidad”, dijo Jaimez Salgado a Cubadebate.

El tercero de la lista, con un peso cercano a los 400 gramos, fue el único de los meteoritos confirmados que cayó de día. Fue avistado por campesinos que laboraban en la finca Palmarito, a poca distancia del poblado cienfueguero de Santa Isabel de las Lajas, el 10 de junio de 1994.

El doctor Jaimez Salgado explicó que los tres meteoritos restantes, dada las similitudes en su composición química, pueden haber formado parte de una misma roca cósmica posteriormente fragmentada. Uno fue detectado en la carretera de Calabazar, en el municipio Boyeros, en febrero de 1996, mientras que los otros dos fueron hallados en el año 2001: uno en el barrio Balcón de La Lisa, en el homónimo municipio capitalino, y otro en un campo arado en Güira de Melena.