Denuncian brutal golpiza y amenazas de policía en Camagüey
Un cubano de la provincia de Camagüey, denunció a través de las redes sociales que fue víctima de una golpiza policial y recibió amenazas de agentes castristas
 

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El cubano, Melquíades Blanca Ponce, de 46 años, vecino del reparto Floirán Quiroz, calle 3ra., entre 2da y 4ta, en Camagüey, denunció a través de las redes sociales que fue víctima de una golpiza policial y recibió amenazas de agentes castristas.

Según contó el camagüeyano en un video publicado en Facebook, a través de la cuenta en esta red social de Cristina Alfonso: “El día 20 (de enero) por la noche, nos encontrábamos en un cumpleaños y se apareció la Patrulla 415, le impusieron una multa al dueño de la casa y se lo iba a llevar detenido. Todos estábamos con mascarilla, nadie les faltó el respeto. Le dije que no se lo llevara que era su cumpleaños y se ensañó conmigo”.

“Me puso las esposas, me metió la cabeza contra el piso, y me metió contra la puerta de la patrulla. Los vecinos son testigos”, detalló Ponce.

De acuerdo a sus declaraciones luego fue conducido hacia la 2da Unidad de la PNR en el territorio y recibió “el mismo maltrato”. “Un vecino que se encontraba con mi madre allí, les reclamó sobre por qué hacía eso”, añadió.

Tras la golpiza fue llevado al hospital provincial. “Ahí el policía me dio por el hombro porque estaba hablando con la doctora y dijo que él era quien informaba. Me dijo además, que mirara el número de su chapa para que me lo pusiera bien en la mente y me recordara de él: 18085, que era el Jefe de grupo de la 2da. Unidad en ese momento”, narró en la grabación.

Contó también, que terminó encerrado en una celda. “Me metieron en una celda, me pusieron una multa de 500 pesos y me dijeron que si no la pagaba no me soltaban. Luego amenazaron que iba a ser conducido para Cerámica (prisión conocida como Cerámica Roja en esta provincia); además, el oficial cambio la declaración y puso todo lo que quiso. Nunca se me interrogo, se me mandó a callar todo el tiempo, aunque no me callaba porque tenía todo mi derecho”, describió el camagüeyano.

“No me escucha nadie por eso vengo a donde sé que hay democracia y justicia”, subrayó Ponce.

“Ellos no saben que es democracia: demo-pueblo, cracia-gobierno; el gobierno se debe al pueblo. Sin embargo, no se cumple la justicia en nuestro país”, cuestionó indignado.

“¿El terrorismo en qué parte está? ¿Es el pueblo el terrorista o los oficiales que representan al gobierno, sembrando el terror dentro de la sociedad?, criticó el cubano. “Me siento afectado con dolor; ni siquiera tuvieron en cuenta que mi madre tiene 70 años, con dos infartos… Solamente les importa la humillación. Tengo testigos que pueden testificar”, precisó.

En otro video en Facebook, también contó que fue a poner una denuncia por la agresión del policía castrista y recibió varias amenazas. “Se me dijo que si la hacía, me iban a causar por propagación de epidemia porque estaba en una fiesta después de las 9:00 p.m.; que si me tomo un trago de ron dentro o fuera de mi casa: me van a meter preso y que después de las 9:00 p.m. no puedo estar en la calle porque me meten preso”, dijo Ponce.

 

La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) cumplió 62 años de creada el pasado 5 de enero; más de seis décadas dedicadas a la represión continua.

El recién culminado 2020 ha sido el escenario perfecto para que las fuerzas policiales ejercieran su poder sin miramientos.

En medio del contexto de la pandemia por el coronavirus los agentes policiales han aumentado la violencia y se han situado como las marionetas del régimen contra todo el que disienta de sus políticas.

Varios ejemplos salieron a la luz el pasado año y las autoridades del Ministerio del Interior (Minint) han intentado frenar la crítica popular con declaraciones surrealistas sobre los hechos. Lo único que han logrado ha sido aumentar su descrédito ante un pueblo cada día más informado.