Bajo acoso, animalistas cubanos llevan demandas a funcionarios
Los activistas por el bienestar animal en Cuba que participaron en la reunión de este martes con funcionarios del gobierno, informaron los resultados del encuentro y denunciaron la intervención y el acoso de la Seguridad del Estado
Activistas por el bienestar animal se reunen en Cuba con autoridades del gobierno. /Foto: Facebook. Beatriz Batista.
 

Activistas por el bienestar animal que participaron en una reunión este martes con funcionarios del gobierno cubano, informaron los puntos debatidos y denunciaron la intervención de la Seguridad del Estado en el proceso.

En una nota, publicada en Cuba Contra el Maltrato Animal, se asegura que las partes tenían “enfoque diferentes”, pero que se logró un “consenso de la necesidad de trabajo conjunto”.

Los reclamos de los activistas se concentraron en: recogida de perros, programa de rabia, actitud de los trabajadores de Zoonosis, sacrificios con estricnina, y esterilización de poblaciones callejeras.

Al no ser mencionada, parece ser que la cuestión de la necesidad de una Ley de Protección Animal no fue tratada en el encuentro, a pesar de ser una de las prioridades del movimiento animalista cubano.

En la reunión participaron la Dra.Yusaima González de la Dirección Nacional de Zoonosis y Enfermedades Trasmisibles, Tania González, Vicedirectora de Epidemiología y de enfermedades zoonóticas, y Armando Vázquez, funcionario de la Dirección Provincial de Salud y veterinario.

Otras personas presentes pudieran ser agentes de la Seguridad del Estado. Un hombre de nombre Carlos Ortiz se presentó como funcionario del Ministerio de Salud, “encargado de la comunicación”, pero que nunca habló. Del mismo modo, otro de nombre Michel Torres, se presentó como Promotor de Salud, pero tampoco habló.

Una tercera persona, usando el nombre de Enrique Gil, fue confrontado por los participantes, pues se presentó como Doctor en Medicina, mientras el día anterior se había presentado en la protesta frente a Zoonosis bajo el seudónimo de Ricardo Bofil (nombre de un opositor) alegando que era funcionario del MINSAP graduado de Psicología. Al ser expuesto se retiró de la reunión, según relató Beatriz Batista, una de las protectoras presentes.

La Dra. Yusayma informó que mientras buscan el anestésico ideal van a seguir sacrificando con estricnina y que no disponen de técnicos veterinarios para suministrar por vía intravenosa el Tiopental.

La estricnina está contraindicada para la eutanasia animal porque el mismo  permanece consciente mientras sufre dolorosas contracciones musculares y convulsiones violentas, hasta que muere por asfixia.

 

 

De acuerdo con Batista, al preguntar sobre la alimentación de los animales cautivos, la Dra. Yusayma aseguró que ya tienen contrato con mataderos. Sin embargo, la activista asegura que “es falso porque ayer en la noche se llamó al matadero y le confirmaron que le cancelaron la tarjeta porque no recogen la comida”.

La misma doctora se sorprendió cuando las activistas presentes le informaron que las vacunas antirrábicas comúnmente están vencidas, no se hacen los programas de vacunación, y no hay disponibilidad de vacunas en los policlínicos.

Al finalizar el intercambio fue acordado un nuevo encuentro para el próximo día 15, con la participación del Ministerio de la Agricultura y Sanidad Animal, pues los activistas dejaron bien claro que “no esperaremos más”.

Valia Rodríguez, una de las coordinadoras de Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA), afirmó en Facebook que en la próxima ocasión tratarán el tema de la Ley de Protección Animal.

Los activistas solicitaron la presencia del Ministerio de Justicia, de Educación Superior (debido a los experimentos con animales en el Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias de La Habana) y de la Seguridad del Estado “para mitigar la imagen de peligro y sus continuas visitas”.

Del encuentro trascendió la intervención ilegal de los Órganos de la Seguridad del Estado, quienes no solo participaron del intercambio, sino que receptaron los teléfonos móviles de los ambientalistas, violaron la privacidad de los activistas y revisaron el contenido de sus celulares sin ninguna orden judicial que les amparara.

“Dejé mi teléfono grabando y se escucha claramente cómo se lo llevan para otra oficina; van separando los celulares de los oficiales, los doctores y los animalistas. También se escucha cómo le dicen “métele”, entre otras frases. No obstante, en teléfonos determinados eliminaron imágenes”, aseguró Beatriz Batista en su relato de los hechos.

“Definitivamente en este acto de brutal desconfianza hemos dado un paso atrás”, dijo a ADN CUBA el activista de CEDA Sergio Boris Concepción Silva. “De buena fe entregamos los teléfonos para que no grabáramos la conversación, y lo que hicieron fue revisarlos” agregó.

 

 

“No somos unos delincuentes... los voy a denunciar a todos por violar el derecho a la privacidad de mi teléfono...”, escribió en su muro de Facebook uno de los asistentes, bajo el nombre de Filo.

La noche del lunes, después de la exitosa protesta realizada ante las instalaciones de Zoonosis en La Lisa, agentes de la Seguridad del Estado acosaron a varios de los participantes en sus propias casas.

“No se cansan de visitar a los protectores buscando no sé qué— o sí sé, pero me entristece— como hicieron anoche con muchos de nosotros. Visitas respetuosas pero que no dejan de sentirse como acoso”, dice textualmente la nota.

Todo parece indicar que se trata de otra de las conocidas maniobras de cooptación por parte de las autoridades cubanas, que no permiten el reconocimiento legal de organizaciones civiles que no estén alineadas a los mecanismos de control del gobierno.

En esta ocasión buscan silenciar el sentimiento cada vez más expandido sobre la necesidad de una Ley de Protección Animal, que ya se sale de los ámbitos cerrados o las redes sociales de Internet, para promover acciones de presión real en la sociedad cubana.

De acuerdo con Lilia María Figueredo Valdés en un comentario: “no debemos dejar de ejercer presión hasta tanto en nuestro país sea aprobada una Ley de Protección Animal”.

Es por ello que otros activistas han estado promoviendo una nueva recogida de firmas por la necesaria Ley, en alguna plaza pública, aprovechando el actual clima de sensibilización ya logrado en un amplio público.