“Alma Mater era un medio muy funcional al régimen”

Tras la destitución del director de Alma Mater, el problema de fondo sigue siendo el totalitarismo. La revista no se diferenció de otros medios controlados por el Partido Comunista
Armando Franco Senén, periodista oficial
 

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La destitución de Armando Franco Senén como director de la revista estatal cubana Alma Mater, ejecutada por la dirigencia de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), provocó esta semana polémicas en las redes sociales. Incluso hubo alguna protesta de comunicadores oficialistas, quienes veían en la antigua publicación universitaria un ejemplo del “buen periodismo” que podría hacerse en la isla sin oponerse al gobierno.

Sin embargo, otros cubanos señalan que el problema de fondo es el sistema político, y que en esencia Alma Mater no se diferencia de otros medios controlados por el Partido Comunista.

“Dentro de las instituciones oficiales no se va a lograr ningún cambio, al contrario, ellas te cambian a ti o te desechan. Alma Mater siempre estuvo simulando que jugaba con la cadena, queriendo mostrarse como algo gris dentro de la oscuridad, pero siendo al final funcional, muy funcional al sistema en general”, opinó el académico y periodista de investigación José Raúl Gallego, en un comentario al post de Facebook con el que la revista informó la destitución.

Gallego, Máster en Comunicación por las universidades de La Habana y de Guadajalara, cuestionó “cuántos defenestramientos más hacen falta, ¿cuántas personas más lastimadas necesitamos para entenderlo? Como en los expedientes X, la verdad está afuera. No dentro del totalitarismo”.

Sin sobrepasar los límites fundamentales trazados por el régimen, en los últimos tres años Franco Senén había revitalizado en lo formal la vieja publicación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), y permitió experimentar con otros lenguajes gráficos y periodísticos, para llevar el mensaje de “la Revolución” a las nuevas generaciones.


De acuerdo con un análisis más extenso publicado por José Raúl Gallego en su perfil de Facebook, no se debe olvidar que bajo la dirección de Armando Franco “Alma Mater reprodujo la carta del ISA contra [el estudiante condenado por manifestarse] Abel Lescay, ridiculizó los testimonios de violencia de Leonardo Romero Negrín y Alexander Hall, presentó el 11J como una consecuencia del bloqueo y todas esas muestras de propaganda (no periodismo) y de falta de ética”.

Gallego agregó que “eso es lo que hacen con los jóvenes como Armando y como muchos de nosotros. Por tal de publicar dos o tres cositas tímidas, que solo pueden verse como algo bueno cuando tienes como punto de comparación al Granma, te obligan a ceder en tus principios y en tus concepciones publicando estas otras vergüenzas”.

Según el estudioso de la comunicación, en Cuba “tenemos memoria corta, pero lo que hizo Alma Mater en este período es lo mismo que ya hizo Somos Jóvenes en los ochenta, Juventud Rebelde en los noventa, Cubadebate en sus inicios, el periódico de Cienfuegos hace unos años ¿y qué tenemos? (…) la misma basura de propaganda que hace 60 años (…)”.

Gallego, quien actualmente cursa el doctorado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana (México), expone que “el problema es estructural, porque la prensa está subordinada al sistema político en Cuba y eso no puede ser, porque la prensa tiene que ser el látigo del sistema político y no su oveja y porque totalitarismo y periodismo son incompatibles”.

Por otro lado, el jurista Eloy Viera Cañive afirmó en Facebook que no hay “que ponderar nada dentro del ecosistema de medios estatales cubanos”.

Según el también columnista de opinión sobre temas legales, “la discusión en torno al truene de Armando no tiene que ver con su trabajo o sobre cómo intentó correr los límites del ejercicio de la propaganda. Por favor, esos límites existen hace mucho tiempo”.

Viera Cañive ve “espuria” la discusión sobre Alma Mater y la purga de su director. “Dejémonos de juego, el problema no es de historia, no tiene nada que ver con la prensa, mucho menos con la FEU (…) Dejemos los relativismos”. Lo esencial, según el jurista, es que “para el totalitarismo el periodismo es un enemigo. Por eso solo es tolerada la propaganda con límites más o menos amplios dependiendo de las necesidades políticas de los totalitarios”.

Agregó que “los totalitarismos no dudan en fagocitar a sus mejores y más activos sirvientes. Tampoco dudan en fagocitar a cualquiera que les adverse”.

Viera Cañive opina que el gobierno cubano ejerce “un poder que no quiere disputas de ningún tipo”, en manos de “una clase política nucleada en torno a un partido que controla los destinos de una nación secuestrada”.

 

Entre ellos se entienden

Aylin Álvarez, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, afirmó este jueves que la purga Armando Franco “nada tiene que ver con una expulsión o sanción”.

Horas después de hacer esas declaraciones en sus redes sociales, la dirigente del régimen informó sobre una reunión que sostuvo con el exdirector de Alma Mater y con el jefe del Departamento Ideológico del Partido Comunista, Rogelio Polanco Fuentes.

“Coincidimos en lo inadecuado de algunas acciones hacia él y el colectivo de Alma Mater, que propiciaron la percepción de que había sido sancionado o expulsado de la revista, las que constituyen un error de procedimiento a analizar”, afirmó Álvarez en Facebook.

Según la dirigente comunista, la “liberación” del cargo de Armando Franco, “no tenía más propósitos que el de aprovechar su experiencia y conocimientos en otros proyectos de comunicación, que ya se le habían anunciado, avalado por sus resultados evidentes en Alma Mater”.

Conocidos partidarios del castrismo, como el trovador Silvio Rodríguez, el espía Gerardo Hernández y el presidente de la oficial Unión de Periodistas de Cuba (Upec) Ricardo Ronquillo Bello, lamentaron la destitución.

También reaccionó Israel Rojas, líder del grupo musical Buena Fe, quien expresó “al destituido, toda mi admiración”. Según Rojas, “revolucionario que se respete, alguna vez tuvo que ser mordisqueado por las incómodas fauces de nuestra vida social”.