Leinier Domínguez condena represión: régimen cubano “es una cosa macabra”

“Me convencí hace mucho tiempo de que el gobierno de Cuba es una cosa macabra, principalmente porque a la famosa 'revolución' y a sus líderes, se les dio un status que está claramente por encima de los seres humanos, se plantea como algo casi divino”
GM Leinier Domínguez y represión en Cuba contra Arian González
 

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El Gran Maestro (GM) cubano de ajedrez, Leinier Domínguez, fijó su posición contra el régimen de La Habana y la represión de los últimos días, al tiempo que exigió la liberación del GM Arian González, preso en Cuba por protestar pacíficamente tras el levantamiento popular del 11 de julio.

En una publicación de Facebook, Domínguez –el mejor trebejista cubano de los últimos años, lugar 13 del ranking FIDE– quiso “dejar claro hoy lo que pienso sobre lo que ha pasado estos últimos días en Cuba”.

Aunque su carácter reservado influye en que use poco las redes sociales, y menos para hacer pronunciamientos políticos, confesó que “mirando los sucesos recientes de Cuba”, le cuesta imaginar un mejor momento para dejar clara su opinión.

“En lo personal, me convencí hace mucho tiempo de que el gobierno de Cuba es una cosa macabra, principalmente porque a la famosa 'revolución' y a sus líderes, se les dio un status que está claramente por encima de los seres humanos, se plantea como algo casi divino, algo que está más allá de toda consideración ordinaria”.

Para el estelar jugador cubano residente en el exterior, la ideología del castrismo “ignora por supuesto que la naturaleza del ser humano no es buena y por ende todo gobierno de hombres tendrá siempre problemas en menor o mayor grado”.

“(…) la consecuencia lógica de esa ideología es que nadie tiene derecho a pensar de otra manera y usan el poder para aplastar literalmente (en nombre de la justa e infalible causa revolucionaria) a todo lo que se oponga. Para mi esa es (y ha sido siempre) la raíz del problema y lo que ha llevado a la destrucción del país desde casi todo punto de vista imaginable”.

Domínguez señaló que “no permitir el simple derecho de las personas a pensar diferente, expresarlo de manera pacífica y poder participar activamente en la política de su propio país, no puede llevar a nada bueno”.

Confiesa que era “pesimista” respecto a la posibilidad de un cambio mediante protestas en Cuba, “pero eso cambió hace solo unos días, cuando miles de cubanos prácticamente en toda la isla se cansaron y salieron a las calles a pedir libertad”.

Criticó que “muchos de los defensores del comunismo dicen que fueron los delincuentes los que salieron a las calles a protestar (clásico y generalmente falso argumento del régimen, una especie de primo hermano de 'a ti quién te paga por hacer lo que haces') pero ya no se puede tapar el sol con un dedo”.

Para el ajedrecista, “la realidad es que ya la gente no aguanta más y ha empezado a perder el miedo”. Leinier Domínguez, que es un hombre de fe religiosa, denunció que “hay pastores cristianos que están presos por salir a decir lo que piensan”.

¿Delincuentes? ¿Oportunistas?, cuestiona. “Ni remotamente cerca, se trata de gente humilde y muy decente que viven mayormente sirviendo a otros y predicando el evangelio. Ahora mismo están presos y tienen niños pequeños que lloran por ellos y corren hacia la puerta casi a cada momento esperando que sea su padre el que regresa a casa”.

Además, se pronunció sobre el caso del GM de Villa Clara, Arian González, abogado de profesión y campeón universitario de España: “También está preso por salir a la calle a decir lo que piensa del gobierno y de la política en Cuba. A él si lo conozco personalmente y me consta que además de brillante y talentoso ajedrecista, es excelente persona, de nuevo, lejos de ser un delincuente, está justo en el otro extremo, el bueno, el de la virtud y la decencia”.

“Por eso me uno a muchas otras voces para pedir su liberación, la de los pastores cristianos y la de tantos otros cubanos que por simplemente decir lo que piensan, sufren hoy injustamente a manos del régimen. Basta ya de represión. ¡Viva Cuba libre!”, terminó su mensaje Leinier Domínguez.