Vocero del castrismo ataca a los barberos por subir las tarifas

Desde hace meses el régimen lleva a cabo una especie de cacería de brujas contra el sector cuentapropista, y en esta ocasión le tocó el turno a los barberos
Vocero del castrismo ataca a los barberos por subir las tarifas de sus servicios
 

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Con vista a la implementación de su llamada Tarea Ordenamiento, el régimen lleva a cabo desde hace algunos meses una especie de cacería de brujas contra el sector cuentapropista, lo que ha incluido, además de las acciones legales, una fuerte campaña en los medios de comunicación, como en el caso del artículo "La rebelión de los barberos", publicado este 2 de febrero por el periódico oficialista Juventud Rebelde, donde el castrismo ataca a los barberos por subir las tarifas.

El texto toma como blanco de sus críticas a los barberos de la provincia de Las Tunas, y lo hace con el amparo que le brinda la Tarea Ordenamiento, pero sobre todo a raíz de que en días recientes los gobiernos municipales de ese oriental territorio dieran a conocer las nuevas tarifas fijadas para los circuitos estatales y privados en materia de bienes y servicios, las cuales incluyen a las barberías.

"Los establecidos ahora parecen justos: por un corte normal, los niños de cero a diez años pagarían diez pesos, y 20 los de 11 en adelante. Y, por uno de estilo, el primer grupo pagaría 15 pesos y el segundo 25".

Refiere el redactor del artículo que tan pronto se publicó la información, "la red social Facebook hirvió. '¡No estoy de acuerdo! ', protestaron varios barberos conectados, en apoyo al colega que introdujo el asunto en un post". Y no es para menos, pues hasta ese momento en Las Tunas un pelado costaba entre 40 y 50 pesos.

Si bien, más de uno puede argumentar que dichos precios son excesivos, vale recordar que los precios de la comida sí están por las nubes, sobre todo los de los alimentos de la tiendas en moneda libremente convertible (MLC), por solo mencionar un ejemplo, sin pasar por alto que muchos barberos son el único sostén de su núcleo familiar.

A lo anterior hay que sumar que los fígaros además tienen que realizar varias inversiones para mantener su trabajo, las cueles incluyen el pago de impuestos a la ONAT y las elevadas tarifas de electricidad, y en muchos casos hay que añadir el pago por el alquiler de los locales donde laboran, algunos de estos propiedad del estado, por lo que es recomendado en este, y en otros casos, analizar un poco más la situación y no irse con la primera, porque si se va a reclamar que bajen los precios, se debiera comenzar por los que ostenta el régimen, único responsable de este escenario.