Recién casados cubanos pasean en el techo de un jeep a falta de descapotable
A falta de un auto descapotable, una pareja de cubanos en Cabaiguán emprendió el paseo matrimonial subidos en el techo de un jeep. Un curioso video subido a redes sociales muestra la escena
Recién casados en Cabaiguán. /Foto: Facebook. Yunielkis Pérez
 

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Un curioso video subido a redes sociales muestra el momento en que una pareja de recién casados cubanos, a falta de un descapotable, emprende el tradicional paseo matrimonial subidos en el techo de un jeep amarillo.

El video fue subido por uno de los colegas de trabajo de la mujer. Según su perfil de Facebook, ella trabaja en la radioemisora local CMGI La Voz de Cabaiguán, en Sancti Spíritus.

“Esta fue la mejor parte de la boda de Anny y Achi. El paseo por la cabecera municipal. En un auto descapotable. Los caprichos de la niña…”, escribió Yunielkis Pérez, el autor del video, que además felicitó a la pareja por la unión y consideró que fue una “boda espectacular”.



Más allá de lo pintoresco de la escena, detrás del gesto algunos han visto esa capacidad atribuida a los cubanos de no permitir que la escasez de recursos sea un freno en la vida cotidiana.

A mediados de agosto trascendió la noticia de un curioso invento en el poblado “El Infernal”, en Pinar del Río. Se trata de una inusual piscina en la parte trasera de un tractor agrícola, creada a fuerza del “ingenio y creatividad” de sus padres, según reportó del periódico local de esa occidental provincia de la Isla.

Una lona impermeable colocada en la carreta del tractor concretaba el invento, que podría moverse entonces por el pueblo mientras los bañistas se refrescaban del intenso calor del verano, sobre todo los niños.

 

 

Con respecto a los matrimonios, nadie sabe exactamente por qué los cubanos de casan más en épocas de agudización de las crisis económicas. De acuerdo con estadísticas oficiales, los matrimonios se catapultaron, por ejemplo, en el quinquenio comprendido entre 1990 y 1994, los años más críticos del llamado “Período Especial”.

En el quinquenio 1990-1994 hubo un 72% por ciento de crecimiento de matrimonios en comparación con el quinquenio anterior (1985-1989). Esas mismas estadísticas arrojan que en el quinquenio posterior, 1995-1999, la tasa de matrimonios decreció un 21%.

“Fueron los años donde más la gente se casó. Fue inusual y tremendamente raro que, durante los períodos más duros donde apenas tenías tiempo para explicarte a ti mismo cómo ibas a sobrevivir el día siguiente, la gente se le ocurriese casarse”, dijo a ADN Cuba Mabel Izquierdo, quien asegura haber contraído matrimonio dos veces con el padre de sus tres hijos.

“Era prácticamente un deporte ese ciclo de casarte y divorciarte. También una manera, más o menos legal, de conseguir dinero, porque vendías todo lo que te daban cuando te casabas”, agregó.