Régimen enfurece tras sanciones de EEUU por juicios a manifestantes del 11J

Según el canciller cubano, el anuncio del secretario Antony Blinken sobre restricciones de visas a 8 funcionarios castristas, “no altera un ápice” la postura del régimen
Bruno Rodríguez y Antony Blinken
 

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El régimen comunista de Cuba reaccionó a las sanciones de Estados Unidos contra ocho funcionarios castristas, por sus responsabilidades en las “duras e injustas sentencias” impuestas a manifestantes del 11 y 12 de julio de 2021.

“El gobierno de EEUU persiste en el mal hábito de pretender imponer su voluntad sobre otros gobiernos por vía de medidas coercitivas unilaterales”, afirmó el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Bruno Rodríguez Parrilla, en su cuenta de Twitter.

Según el canciller, el anuncio del secretario de Estado Antony Blinken “no altera un ápice” la postura del gobierno cubano “de defender sus derechos soberanos”.

Por su parte, Carlos Fernández de Cossío, director general para Estados Unidos del Minrex, también atacó en Twitter al gobierno norteamericano.

“La creciente adicción estadounidense al uso de medidas coercitivas unilaterales contra otros Estados es demostración del desprestigio moral de su política exterior y del aislamiento que sufre su aferrada ambición de someter a otros a su inaceptable control hegemónico”, afirmó el funcionario castrista.

Un editorial de Cubadebate, medio digital del Partido Comunista, aseguró que las sanciones son “un nuevo intento del gobierno estadounidense de interferir en los asuntos internos de Cuba, tratar de mediatizar la impartición de justicia (…) e intentar proteger a los elementos que, en buena parte financiados por Washington, pretenden subvertir el orden político y social de Cuba”.

Antony Blinken, titular del Departamento de Estado de los EEUU, dijo en un comunicado que tras “las duras e injustas sentencias impuestas a manifestantes pacíficos, el Departamento de Estado tomó hoy medidas para imponer restricciones de visa a ocho funcionarios cubanos implicados en intentos de silenciar las voces del pueblo cubano a través de la represión, detenciones injustas y duras penas de prisión”.

El Departamento implementó las sanciones de conformidad con la Proclamación Presidencial 5377, que suspende la entrada a los Estados Unidos de funcionarios y empleados del gobierno cubano. Según la declaración, que no revela nombres de los sancionados, “estas ocho personas incluyen funcionarios cubanos relacionados con la detención, sentencia y encarcelamiento de manifestantes pacíficos del 11 de julio”.

Blinken añadió que Washington “tomó medidas para hacer cumplir las restricciones de visa en respuesta a los intentos del gobierno cubano de negar a los cubanos su libertad y derechos a través de continuas tácticas de intimidación, encarcelamiento injusto y sentencias severas”.

El secretario de Estado denunció que cientos de manifestantes en toda la isla “permanecen encarcelados después de las protestas del 11 de julio, algunos con un empeoramiento de las condiciones de salud y sin acceso a alimentos, medicinas o llamadas adecuadas a sus seres queridos”.

Según el titular de la diplomacia en la administración Biden, las restricciones de visa “refuerzan el compromiso de los Estados Unidos de apoyar al pueblo cubano y promover la rendición de cuentas de los funcionarios cubanos que permiten la afrenta del régimen a la democracia y los derechos humanos”.

Según el Centro de Información Legal Cubalex, hasta el 3 de enero se contabilizaron 1339 arrestos por el 11J. Continúan detenidas al menos 710 personas, entre ellas 14 con 18 años de edad o menos.

La ONG Prisoners Defenders registró la existencia de 842 presos políticos en Cuba al cierre de 2021, de ellos unos 132 detenidos y procesados bajo el cargo de “sedición”.

Al menos 137 prisioneros han sido sentenciados con penas de más de diez años de privación de libertad. Algunas peticiones fiscales llegan a solicitar 30 años de cárcel por protestar.

 

Portada: Fotomontaje con imágenes de EFE y Facebook