Cubanos son baleados por coyotes en la frontera de Nicaragua
Una cienfueguera fue baleada por coyotes en la frontera de Nicaragua con Costa Rica. Tras ser dada por muerta, se recuperó y emprendió su travesía hacia EE. UU.
 

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Cinco cubanos que intentaban cruzar la frontera entre Costa Rica y Nicaragua en su travesía hacia Estados Unidos fueron asaltados y baleados por coyotes, informó este sábado 22 de agosto el medio nicaragüense La Prensa.

La única mujer del grupo de cinco cubanos, Lázara Esther Fernández Artiz, una cienfueguera de 47 años, incluso recibió un disparo en la cabeza cuando se disponía a cruzar de Costa Rica a Nicaragua, por el paso fronterizo de Peñas Blancas.

Luego de ocho días hospitalizada en Managua, la capital de Nicaragua, la cubana pudo retomar su travesía junto a su esposo.

La cienfueguera relató a La Prensa que la bala disparada por uno de los coyotes entró por detrás de su oreja izquierda y luego le atravesó la boca de abajo hacia arriba hasta quedar incrustada en la nariz. “En el trayecto me desprendió piezas dentales y me causó lesiones en la mandíbula”, explicó Fernández Artiz.

Ella y su esposo salieron del país en marzo de 2019, dispuestos a comenzar la travesía para llegar a Estados Unidos, a pesar de que los migrantes cubanos no son admitidos en esa nación como en tiempos de la “política pies secos, pies mojados”, derogada por el expresidente Barack Obama.

“De Cuba nos dirigimos a Guyana, luego seguimos nuestra travesía por Perú, Ecuador y Colombia, e ingresamos a Centroamérica desafiando la selva del Darién hasta llegar a la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, que se ha convertido en el peor obstáculo con el que nos hemos encontrado hasta ahora”, relató la cubana a La Prensa.

Según Fernández Artiz, al percatarse que las autoridades migratorias de Nicaragua prohibían la entrada por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, ella, su esposo y otros dos cubanos que los acompañan decidieron pedir ayuda a varios coyotes mediante WhatsApp.

“Fue así que entramos en comunicación con cuatro coyotes que nos ofrecieron cruzarnos por 150 dólares cada uno pero en el trayecto planificaron el asalto y al defendernos, realizaron varios disparos y me dieron en la cabeza”, lamentó.

Por su parte, su esposo y el resto de los cubanos huyeron del lugar tras darla por muerta.

Los coyotes aprovecharon que había quedado inconsciente y le robaron ropa y 400 dólares que llevaba consigo. Tras lograr levantarse, la mujer salió a una carretera y comenzó a caminar.

Poco después oficiales del Ejército de Nicaragua, informados del incidente por los cubanos, encontraron a Fernández Artiz.

Enseguida, las autoridades nicaragüenses trasladaron a la cubana al hospital de la ciudad de Rivas. Más tarde fue transferida a un centro hospitalario de Managua, donde le extrajeron el proyectil. El 8 de agosto, cuando ya se había recuperado considerablemente, Fernández Artiz y el resto del grupo emprendieron nuevamente su travesía hacia Estados Unidos.

Por su parte, el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) Nicaragua ha reconocido que “últimamente ha aumentado la inseguridad en el país”. “Vemos demasiada delincuencia, asaltos con armas de fuego y eso también hace más vulnerables a las personas extranjeras porque desconocen por donde transitan”, explicó a La Prensa Maritza Pavón, del SJM.

Según la fuente, los migrantes se exponen a la violación de sus derechos humanos, tales como el derecho a la vida, a la seguridad y a la salud. “Asimismo pueden ser víctimas de trata de personas por todas las vulnerabilidades que tienen e incluso la misma desesperación de llegar a su destino”, señaló.

A principios de agosto trascendió que  una caravana de aproximadamente 56 cubanos, que solicitaron refugio en Costa Rica, se encontraba en la frontera norte de ese país solicitando a las autoridades que les permitieran continuar su camino hacia EE. UU.

Poco después se supo que organizaciones de la sociedad civil estaban solicitando con urgencia ayuda humanitaria para más de 180 cubanos que se encontraban en la frontera de Costa Rica en busca de seguir a otros países del norte.

Según verificó ADN Cuba, en ese momento en el grupo había 188 personas, entre las que se encontraban embarazadas, adultos mayores y menores de edad.

La caravana de migrantes ―todos solicitantes de refugio en Costa Rica― llegaron desde el viernes 7 de agosto al punto fronterizo de Peñas Blancas, y con el paso de los días se le unieron decenas de migrantes cubanos.