Los cubanos van despertando, vecinos protestan por falta de agua
Este lunes, luego de 30 días sin agua en sus hogares, residentes de la comunidad de Zulueta y Corrales, en La Habana Vieja, cerraron las calles para reclamar agua potable, un producto cuya falta se suma a la de otros muy importantes como el gas y los de higiene y aseo
El desabastecimiento de agua se suma al de otros productos básicos. Foto: Tribuna de La Habana
 

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Algunos elementos puntuales del acontecer noticioso en Cuba dejan entrever que al gobierno cada vez le cuesta más mantener el cacareado apoyo popular y la paz social de la que presume. Ante la constancia de la escasez y la precariedad, que lejos de mermar parecen ir a más, muchos cubanos van decidiendo alzar su voz y manifestarse.

Ya no sólo a través de las redes sociales o con opiniones esporádicas en reuniones, sino también mediante acciones concertadas, que seguramente al régimen le deben incomodar muchísimo, cual callo en el pie. ¿Cómo es posible que en el paraíso comunista haya ciudadanos que exterioricen su inconformidad al igual que en cualquier otro país del mundo?

Las manifestaciones políticas organizadas y de demandas sociales son prohibidas en la isla. No de ley, pero sí de hecho. Sin embargo, cada vez es más frecuente escuchar que un grupo de cubanos echan un pulso a las fuerzas represivas del régimen, para ver si así son de veras escuchados y les son resueltos sus problemas más acuciantes, al menos los que dependen del Estado, que en Cuba es todo por el tipo de sistema instituido.

Así, este lunes, luego de 30 días sin agua en sus hogares, residentes de la comunidad de Zulueta y Corrales, en La Habana Vieja, cerraron las calles para exigir agua potable. El cierre se produjo sobre las 7:30 de la noche y la protesta que le siguió “incluyó insultos y controversias entre los manifestantes y agentes de la policía que procuraban abrir el paso vehicular”.

Así lo consignó Diario de Cuba, medio que publicó un video con imágenes de la protesta, en la que decenas de vecinos afectados y visiblemente molestos por la extensa falta del vital líquido hicieron retroceder a muchos autos.

Tal y como destaca el citado medio, y como ADN Cuba ha estado informando, la ausencia de agua es sólo un problema más del día a día de los cubanos, que se suma al desabastecimiento de productos de higiene y aseo, gas para la cocción de alimentos, combustible y otros productos básicos.