Esta familia desesperada ocupa ilegalmente un inmueble del Estado

Salió junto a su familia de un "cuchitril" donde no se puede vivir con seguridad. La pobreza lo forzó a ocupar ilegalmente un inmueble abandonado del Estado
 

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Un padre con su familia, entre ellos dos niños pequeños, tuvo que forzar un inmueble abandonado, en el municipio capitalino Habana Vieja, y enfrentar la encrucijada de ir preso o quedarse en su casa maltrecha hasta que se derrumbe.

Lo cierto es que este hombre de familia, del cual no se conoce el nombre, ocupó ilegalmente un antiguo comercio del Estado, actualmente vacío, ubicado en la esquina de Muralla entre Cuba y Aguiar, dispuesto a quedarse allí o esperar que lo saquen a la fuerza.

El usuario Esteban Rodríguez compartió los pormenores de la situación en Facebook. En el video se ve cómo los vecinos del lugar le dan su apoyo a la familia, pues conocen la pésima situación en la que se encuentra.

Rodríguez subió hasta los altos del solar donde tienen su apartamento y pudo comprobar que, en efecto, allí no se puede vivir con seguridad. Se observa que el piso se está hundiendo, soportado por unos maderos que no tardarán mucho en caer.

Algo parecido le ocurrirá tarde o temprano al techo de la habitación, en la que viven, según declaraciones de un vecino, unas ocho personas. La techumbre es de madera carcomida; se puede ver el efecto de la humedad sobre la madera.

Otras partes del solar —como se llama en Cuba a las cuarterías, donde vive gente hacinada— están en igual o peor condición.

Cuando Rodríguez pudo contactar con el padre, éste declaró que estaba dispuesto a enfrentar a la Policía con tal de garantizar un techo seguro para sus hijos. “Ya hemos hablado muchas veces con las autoridades y no nos hacen caso”, declaró el hombre, desesperado.

Su situación no es distinta ni mejor que la de muchos cubanos, especialmente en municipios como Habana Vieja o Centro Habana, donde abundan los edificios ruinosos y las pésimas condiciones de vida. El fondo habitacional de esas localidades tiene más de 50 años de antigüedad, sin recibir inversiones desde hace décadas.

Hasta el momento, no se sabe qué ocurrió con esta familia, pero ADN Cuba está contactando con Esteban Rodríguez para saber la suerte de ellos. ¿Serán desalojados, como dicta la ley, o podrán quedarse en su nueva “casa”?