Keren Kmanwey: Mi mayor sueño es poder volver a Cuba

“Mis únicos enemigos son los de la Seguridad del Estado (…) pretenden amedrentarme con amenazas. Con eso solo consiguen que me convenza más que debe acabar la dictadura y estoy dispuesta a pagar el precio necesario”, expresó la rapera cubana
Keren Kmanwey. Foto: La Roja
 

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Keren Benítez Olivera, conocida por su nombre artístico de Keren Kmanwey, se dedica a la música hace seis años. Su desarrollo fue empírico y se ha inclinado específicamente por el rap y la cultura hip hop. Nació en la provincia cubana de Camagüey, aunque sus primeros pasos en la escena fueron en La Habana. Cantó por primera vez en un concierto de Brebaje Man.

A partir de su debut se dedicó a  trabajar con un gran número de artistas de la isla, como David de Omni, Las Krudas, El Funky, Maykel Osorbo, Soandry del Río, Marichal,  Navy Pro, el sello Real 70 y muchos otros. Sobre su práctica en el freestyle cabe mencionar que Keren Kmanwey es la única mujer en Cuba que se ha posicionado  finalista en Batalla de Gallos nacionales.

Keren fue nominada en el 2017 a los premios Cubadisco en la categoría de Mejor Álbum de hip hop con el compilatorio titulado "Sentimientos desafinados", que incluyó a varios artistas del género como Escuadrón Patriota y Malcom Justicia. Pero no fue hasta el 2019 que ganó este certamen, en el apartado de Mejor Disco Hip Hop del Año, junto a 18A16 con su producción ¡Ño!. 

También cuenta con un disco de mix tapes, su primera producción totalmente en solitario y lleva por nombre "No me despierten". En estos momentos Keren Kmanwey se encuentra residiendo en la ciudad de México, luego de formar parte de la primera edición, que se realizó en 2017, del proyecto MELAH dirigido por la revista Cartel urbano de Colombia Bogotá.

En este intercambio entre artistas de Cuba, México y Colombia, Keren Kmanwey, se mantuvo haciendo presentaciones junto a los demás exponentes del hip hop invitados. Después de finalizar el proyecto, permanece en México como exiliada y hace poco estrenó su primer álbum oficial en solitario: "Qué más Keren", producido por Colin Diles, bajo el sello discográfico de VisceralView.

También está por salir otro disco en solitario titulado "Completo Camagüey", con la colaboración de Umbrella Art Foundation en Miami, del que podemos encontrar ya varios sencillos en Youtube, y pronto en todas las plataformas. Keren participa, además, en La Resistencia junto a grandes exponentes del rap cubano como Silvito el Libre, Raudel Escuadrón Patriota, David de Omni, Marichal, Navy Pro Music y muchos otros artistas del género urbano censurados en Cuba. Conversamos con Keren, en exclusiva para ADN Cuba:

Dentro de la escena del rap cubano eres una de las pocas mujeres que ha defendido el género internacionalmente. ¿Cómo ha sido tu carrera musical en México?

Yo llegué a México básicamente en pañales. Venía con una trayectoria de tres años en Cuba vinculada al rap, tenía como obra únicamente un disco de 8 canciones llamado “No me despierten”, con instrumentales que me había robado de YouTube y acababa de grabar también el disco ¡Ño! con 18A16 y otras canciones con otros artistas. Allá me conocía muy poca gente, yo no tenía mi música en plataformas ni usaba Facebook porque me era imposible acceder a las redes por cuestiones económicas. Tampoco pertenecía a instituciones gubernamentales, por lo que mis espacios eran limitados en comparación con otros artistas. Cuando aterrice en la CDMX con el proyecto MELAH y decidí quedarme, no contaba con apoyo de ningún tipo, no tenía contactos para entrar a la escena en México. No sabía a dónde ir para pedir espacio y cantar, ni dónde grabar o a quién pedirle apoyo. Nadie me conocía y obviamente, como se suponía que yo debía regresar a Cuba, no podía apoyarme en el proyecto que me trajo. Lo de quedarme era un secreto. La primera presentación que tuve en la ciudad, fuera de MELAH, fue en un concierto con DJ Lápiz, que había venido a México y tenía coordinado su show y fue muy amable al invitarme. Ese concierto estuvo literalmente vacío, no fue ni una sola persona a vernos, debido a la falta de promoción. También era diciembre, fechas festivas y las personas estaban en su casa, y al no ser conocidos nos pasó eso. Nos pusimos un poco tristes, pero igual cantamos para nosotros y nos divertimos en lo posible. Era raro, porque en Cuba los conciertos de rap suelen tener una linda energía y un público muy comprometido. Ahí me di cuenta que tenía que empezar de cero de nuevo y que no iba a ser fácil.

Lo primero que se me ocurrió fue escribir a Colin Diles, un productor muy talentoso de Estados Unidos. Lo había conocido en Cuba durante la filmación de un documental que él estaba realizando y del que formé parte, y tuve el placer de participar en la banda sonora con Afrik y La Reina y La Real. No teníamos tanta confianza, pero yo me tomé el atrevimiento de pedirle su ayuda, porque quería hacer mi disco “Que más Keren” y él se comportó excelente conmigo y dio el paso para enviarme beats, realmente buenos, gratuitamente.

Mi mayor problema siempre había sido que no tenía como pagar a los productores, pero a partir de ese momento yo comenzaba a tomar más en serio mi carrera. Necesitaba tener música completamente original para poder subirla a las plataformas. Llegando me hice redes sociales y subí el contenido grabado en Cuba: unos pocos videos y algunas canciones. Ese fue un primer paso importante para darme visibilidad. Un artista que no pueda subir su obra a redes sociales está condenado al anonimato. A raíz de las mismas redes fueron apareciendo personas y alianzas, conseguí moviendo cielo y tierra, personas que me grabaran la voz gratuitamente o a muy bajo precio. Todo esto a la par de trabajar horas en otros trabajos fuera de la música. Yo enviaba la música a Diles a New Mexico y él editaba y terminaba el producto. También se encargó de conseguir diseñador y subir a las distribuidoras como Spotify y otras plataformas la música. Finalmente salió el disco después de un esfuerzo enorme de dos años, con 14 canciones y tuve la suerte de contar con la colaboración de grandes artistas del movimiento en Cuba, como Etián, Brebaje Man, Anderson de Real 70, Las Krudxs, y varias chicas de México que fui conociendo sobre la marcha.


Ya con un disco es más fácil que se te abran los caminos. Cuando emigras y eres artista, la mejor manera de vincularte es subiendo contenido a redes para que tenga alcance internacional y que no solo se quede en el concierto en vivo que es lo que nos suele pasar en Cuba a muchos músicos, debido a toda la censura y lo caro que es grabar y usar internet. La mayoría de las veces disfrutas de conciertos geniales y cuando le pides al artista sus redes, o dónde encontrar su obra, te dice que no tiene. Así estuve mis tres años de músico en La Habana: si querías oír Keren Kmanwey, tenías que ir a La Madriguera, al malecón o al Parque G a verme cantar en vivo. Eso realmente limita mucho cualquier tipo de emprendimiento. Las colaboraciones son súper importantes también para avanzar más rápido cuando te dedicas a la música. Grabar temas con otros artistas te lleva a otro público. Es bueno ser humilde en ese sentido y no sentirte el centro del mundo, nunca se sabe por dónde te pueden conocer y a cuánta gente nueva puedes llegar. También recomiendo cantar en el transporte público, una manera muy fácil de generar dinero y de darte promoción. Yo lo hago con mucha seriedad, igual que si estuviera en el mejor de los escenarios.

En México he estado tres años y medio viviendo. Logo organizar mis propios conciertos que ya se llenan, y me atrevería a decir que he creado cierta plataforma que no existía aquí para artistas que vienen de Cuba. Siempre que vienen raperos y raperas saben que pueden contar conmigo para gestionar espacios y que se den a conocer, en la medida de lo posible. Es una oportunidad que no tuve cuando llegué. Me satisface mucho que hoy puedo contribuir de esa forma y así engrandecemos la cultura.

¿Cómo vive una artista exiliada? ¿Qué sentimientos, inquietudes, anhelos sientes hacia Cuba, lejos?

Todos los exiliados no son iguales. En mi caso particular llegué sin familia ni amigos a una ciudad muy grande, puedes imaginar todo el trabajo que pasé. Sabía que tenía que quedarme porque en Cuba no tenía nada más que represión y muchas carencias, iba a ser muy difícil abrirme camino en la música. Pero aun así es muy fuerte dejar todo atrás: amigos, costumbres, la comida típica, la familia… quienes han emigrado saben lo que digo.

Generalmente las personas en Cuba piensan que los exiliados estamos de maravilla y minimizan nuestro sentir sobre nuestro país, lo que está sucediendo con la dictadura. Tuve una etapa al inicio en México donde quise dar la espalda al pasado. Creo que le pasa a casi todos los cubanos que se van, es como una negación que consiste en empezar de nuevo y fingir que  aquello no existe, o al menos tratar de olvidar. Y llegas con miedo y muchas paranoias al nuevo país.

Explicar de dónde vienes y que la gente te entienda es muy difícil. Relacionarte con otra cultura llega a ser interesante pero agotador. Es como cuando vas a la casa de alguien de visita, te la pasas bien pero no estás tan cómodo como en la tuya. Simplemente no eres de ahí. Me adapto muy rápido a cualquier ambiente y situación, pero eso de tener siempre que adaptarme también me deprime. Cuando tuve mi primer trabajo, que fue en un Call Center vendiendo tarjetas de crédito, tuve que cambiar incluso el acento. Me pidieron que lo hiciera porque decían que el mío no era confiable para los clientes, y así también fue para relacionarme con la gente en la calle. Esto se vuelve parte de tu rutina y cuando te das cuenta dejaste de ser tú. Yo en ese trabajo no duré ni un mes, no soporté. Si me preguntaban de donde era no podía decir que de Cuba porque la gente podía desconfiar, y tampoco tenía papeles para estar aquí, hasta después que pedí mi Asilo Político y fue un respiro. Si no tienes papeles no existes, técnicamente, y eso me hacía sentir muy insegura. Por otra parte, está el tema de la empatía de las personas hacia una, hay gente que se cree que andas de vacaciones, viven en países relativamente democráticos y tienen una ignorancia total del concepto de dictadura y de lo que implica el termino migrante. También encontrarte al típico xenófobo es lo más común, yo llegué a sufrir discriminación dentro del propio movimiento de rap de México por no ser de aquí. También me he cruzado con gente que piensa que el gobierno nos da dinero a los migrantes y venimos a vivir del Estado, o que las personas de otros países le quitarán algo. México especialmente es un país muy hostil y violento, hay niños en la calle durmiendo y sin comida y la gente no se inmuta, menos lo van a hacer por alguien que no es de aquí.

Lograr un espacio en la comunidad de hip hop dentro de México ha sido un tema aparte. Cuando salí de la etapa de negación y logré canalizar mis sentimientos con respecto a Cuba, comencé a hacer música hablando de este sentir, y obviamente en México no se identifican tanto con estas letras; no vas a lograr que la gente se conecte si no explicas y das una breve introducción antes de cada canción, del panorama político social de Cuba, entonces ahí entra el activismo de alguna forma. Donde quiera que llego a cantar hablo de Cuba, y no hay nada que anhele más que verla libre, a mi familia libre y a mis amigos y amigas que están luchando allá. Sería muy lindo que todos los artistas tuviéramos oportunidades de crecimiento dentro de nuestro país, en vez de salir corriendo por la dictadura.

¿Qué significa ser mujer cubana rapera y disidente del gobierno?

Ser mujer en cualquier lugar del mundo te coloca en desventaja, no porque seamos débiles sino porque así nos quiere la sociedad. Los términos de la igualdad en lo que respecta a género son un camino todavía inexplorado. Sí se ha luchado durante años para que la mujer en la actualidad pueda expresar su opinión o trabajar fuera de casa, pero todavía no podemos decir que el sexismo o machismo terminaron. El sexismo derivado de una sociedad obviamente patriarcal desde sus bases, en Cuba, es el pan de cada día.

Para empezar, el país está controlado por una dictadura que le pertenece a una familia de hombres. A Cuba la dirige el clásico estereotipo de machos, hombres heterosexuales que visten de uniforme militar. Todos tienen sus manos manchadas de sangre o han tenido algo que ver en ello. Por otra parte, están las mujeres que los acompañan o las  que pusieron el cuerpo en la primera línea de sus batallas y que son recordadas por haber peleado junto a un hombre, o por haber sido la esposa de alguien. De sus historias como mujeres independientes, activistas, guerrilleras se conoce muy poco, o casi nada. Un ejemplo fácil de mucho antes del Movimiento –terrorista- 26 de Julio (conformado en su mayoría por hombres) es cuando haces referencia a cualquier mujer durante la historia de Cuba. Si preguntas quién fue Mariana Grajales, inmediatamente te van a responder que fue la madre de Antonio Maceo. O puedes preguntar quién fue Leonor Pérez, y alguien va a responderte que era la mamá de José Martí. Si das una miradita a la cúpula de la dictadura Castro y preguntas a cualquier persona en la calle quién es Mariela Castro, te van a decir que la hija de Raúl Castro. Ni siquiera ella está a salvo de eso, teniendo en cuenta su posición privilegiada.

Ahora me voy a salir del machismo estructural que es el que viene desde el gobierno (y espero que a todos nos quede claro que en el mundo han existido muchos más presidentes hombres que presidentas…), para adentrarme en el machismo en el sector artístico, que es donde más me desarrollo, específicamente en el hip hop de Cuba. Pudiéramos preguntar dentro del movimiento de rap (sé que algunos se van a ofender por esto) pero he visto esa respuesta tantas veces, que vale la pena mencionarlo, a ver si se le mueve la conciencia a alguien: Danay Suárez, por poner el ejemplo más visible de mujer en el rap, las veces que se menciona su nombre en la calle va acompañado automáticamente de la frase “la que era mujer de Aldo”. ¿Para una mujer no existe otro calificativo que no sea el de los logros de un varón cercano a ella? Es duro pero esto sucede.

Como artista me ha costado, evidentemente, desarrollarme igual de rápido que los varones, no por una cuestión de talento sino porque es duro para muchas personas reconocer que una mujer es capaz de rapear bien y hacerlo mejor que muchos hombres, con la misma fuerza y con discursos frontales. Según todo el público debí ganar la batalla nacional de freestyle del 2017, organizada en el Palacio de la Rumba en La Habana. Sin embargo, resultó ganador un varón al cual yo había eliminado desde la primera ronda y me quedé entonces como finalista. Esa fue la primera vez que me di cuenta en mi vida de lo que era machismo, antes de eso no lo percibía con claridad. Esa noche declararon tres empates en la final de gallos que no existían. Las tres veces él perdió y estuvieron declarando empates hasta que yo me cansé y prácticamente cedí la batalla. La opinión pública y de prensa fue a mi favor.

Aquí en México me presenté en una batalla de freestyle online donde solo había dos mujeres, y como ocho varones. Lo que hicieron fue, en la primera ronda, enfrentarme a mí con ella para que la que quedara se batiera con todos los demás varones. Me tocó a mí y también llegué a la final. En los comentarios en vivo de la batalla se aprecia a todo el público muy claro diciendo que la victoria era mía, pero le dieron el primer lugar a otro chico. Esta historia se repite todas las veces, en todos lados. Es muy raro que den a las mujeres el lugar que merecen.

Para qué contar la cantidad de veces que he sido juzgada por colegas antes de subirme al escenario, y cuando bajo y termino de trabajar me dicen: “estuvo muy bueno el show, no pensé que eras tan buena” o “no pensé que ibas a rapear bien”. Me ha pasado tanto en México como en Cuba. Sin embargo, cualquier varón sube y antes de rapear cualquier estupidez y sin que lo conozcan ya lo están aplaudiendo. Es una verdad y lo siento mucho por quienes se vean reflejados en mis palabras. Si ser rapera no me ha salvado del machismo, a pesar de que en los últimos años he demostrado que también soy parte de la cultura hip hop en Cuba, tampoco me va salvará ser disidente, todo lo contrario. Cuando una mujer decide rebelarse contra el sistema o responder ante una violencia, sea del tipo que sea, es llamada loca o violenta y sabe Dios cuántos calificativos más.

Actualmente me atrevería a decir que la mayor cantidad de personas que se encuentran en las calles de Cuba rebelándose contra el sistema y lo que representa el Estado opresor, son las mujeres. También somos las más reprimidas. Abundan las imágenes de la represión contra mujeres en la sociedad civil y la disidencia, es brutal la manera en la que nos tratan. ¿Cuántas presas políticas hay encarceladas sufriendo tortura por causa de su postura política abiertamente en contra de la dictadura? Las Damas de Blanco son un ejemplo clásico de como el Estado reprime y silencia las voces de mujeres fuertes. Tengo varias canciones que hacen referencia a esto, en los últimos sucesos del Mincult pudimos ver cómo detuvieron a un grupo grande de periodistas, activistas y artistas, entre ellos, varias mujeres fueron reprimidas y solo a algunas de ellas las hicieron desnudarse. Esto es una violación y una muestra de cómo el Estado también quiere controlar nuestros cuerpos, incluso dentro de los sectores más vulnerados de la sociedad en Cuba. Con esto me refiero, por ejemplo, a gente pobre, o grupos de la oposición, artistas urbanos, etc.

Las mujeres llevamos todas las de perder y se ve todos los días en las noticias de los atropellos de la dictadura con el pueblo. He recibido amenazas de muerte de la Seguridad del Estado por causa de mi activismo y el contenido de mi música, que es frontal contra la dictadura comunista. Eso, a pesar de que hay varios raperos hombres que hacen también música contestataria e incluso tienen más visibilidad que yo en redes sociales, pero ellos no han sido amenazados.

Tu música se rebela contra el régimen y  su corrupción, a la vez que defiende la libertad del pueblo cubano. También denuncias en tus letras los atropellos y violaciones que comete el poder contra los sectores más empobrecidos y marginados. ¿Cómo ha reaccionado el gobierno cubano ante tu música? ¿Y el cubano de a pie?

Las dictaduras comunistas, como regímenes totalitarios al fin, no admiten ningún tipo de opinión contraria a las ideas de su único partido. En especial le molestan mucho los artistas que se dedican a denunciar la realidad del contexto social y político, ya que el arte es una de las armas más fuertes para hacer llegar mensajes contundentes a un número importante de personas.

Aunque mi música apenas se está dando a conocer porque hace un tiempo atrás no era tan visible, he podido llegar a un público importante de Cuba, tanto del exilio, como de cubanos y cubanas dentro de la isla, que se sienten identificados con mis canciones. Quiero pensar que esto genera cierta consciencia en la gente y en su manera de actuar para cambiar su realidad. La cantidad de personas que están viendo mis videos son miles, en su mayoría cubanos, eso me da una satisfacción especial porque quiere decir que he cumplido parte del objetivo. Me han escrito, incluso, amistades que estuvieron estudiando conmigo en la adolescencia y no las veo hace años. Les llegan mis videos de una forma u otra, y me escriben felices. Otras personas me agradecen por decir la verdad y me piden que siga, esos son los pequeños detalles que me hacen continuar a pesar de las represalias que pudiera tomar el gobierno en mi contra.

Ya no puedo entrar a Cuba. Desde que llegué a México, con el Decreto 349 que estaba saliendo en aquel momento, pedí Asilo Político. También venía con una trayectoria de represión en Camagüey, desde que era menor de edad, por parte de la policía política y la policía local. Prácticamente me expulsaron de mi ciudad. En un interrogatorio delante de mi mamá, con 17 años, me prohibieron básicamente caminar por Camagüey y asistir a lugares públicos. Es una historia que cuento poco porque no me gusta recordarla, fue traumático para mí y mi familia. Ya en México, una vez que pude poner mis pensamientos en orden y sacar conclusiones más acertadas, mi activismo en la música adquirió más madurez, y obviamente mi manera de pronunciarme.

Creo que a la dictadura le comencé a molestar más desde afuera. Me han amenazado de muerte y he sufrido bastante acoso a través de las redes sociales y en mi teléfono privado. Sobre todo en Facebook, que es mi herramienta principal de trabajo, me han intentado hackear la cuenta, me han enviado personas a  reportarme y así logran bloquearme la página, para que la información no circule… El contenido va a salir por cualquier red, aunque es más fácil para la gente dentro de Cuba acceder a Facebook. Lo que más temo es por mi familia, que está dentro de la isla y son víctimas directas del gobierno. De cualquier cosa que les suceda hago responsable  a la dictadura: no sería la primera vez que reprimen a familiares de opositores y artistas.

Has denunciado en tus redes sociales una serie de ataques, donde incluso fuiste amenazada de muerte en un mensaje enviado por una supuesta médico cubana cumpliendo "misión internacionalista". Ya son muchas las denuncias de este tipo reportadas por la disidencia y cubanos exiliados contra la Seguridad del Estado. ¿Cómo reaccionas ante estos ataques?

Yo soy una persona que no tiene enemigos. Mis únicos enemigos declarados son los de la Seguridad del Estado de Cuba. A mí me acosan bastante en redes personas con perfiles falsos. A partir de que mi música y mi activismo se hicieron  más visibles comenzó esta situación y cada vez que hago alguna denuncia importante o estreno algún videoclip, se incrementa. Cuando recibí hace poco esta amenaza de muerte por parte de esta médico paramilitar de misión en Arabia, enseguida me percaté que era una amenaza directa de la dictadura contra mí. Bastó con que se corroborará con el FBI que la persona es real y su cuenta fue creada en Las Tunas y además es médico. Esto solo dejó al descubierto una vez más de lo que son capaces estos comunistas para poder continuar en el poder.

Me sentí rara, porque nunca me había pasado antes. Comprendí y valoré aún más la necesidad real de que mi mensaje continuara; me detuve a reflexionar sobre lo importante que es este tipo de contenido actualmente y lo preocupado que está el gobierno de Cuba por la gente que pueda seguir despertando. Esto me dio más valor para seguir ahora con más fuerza hacia el camino de la libertad, de la vida. Sé que estoy en peligro, ellos evidentemente se ensañan con mujeres y más cuando saben que estás en el exilio, en un país muy peligroso, sin  familia cerca

Pretenden amedrentarme con amenazas y solo consiguen que  me convenza más de que debo acabar con ellos y estoy dispuesta a pagar el precio necesario. Siempre con mi mensaje frontal, con las cosas que he hecho hasta ahora desde el pacifismo, pero evidentemente, si me atacan aquí en México me veré obligada a defenderme. Por otra parte, tuve la claridad de iniciar mis denuncias y las carpetas de investigación correspondientes de mi caso, tengo una abogada que se está encargando de esto. Es un proceso que se tarda, son muchos papeles y entrevistas, presentar pruebas para que se pueda ampliar la investigación, pero le estoy dedicando mi tiempo al proceso.

¿Volverá Keren Kmanwey alguna vez a cantar en Cuba?

Mi mayor sueño en la vida es poder volver a Cuba algún día. Por el momento, no estoy en situación legal apta para salir de México, y estoy amenazada. No sería prudente ir ahora. Creo que tiene más valor mi mensaje, que pueda seguir creando este contenido, aportando a la causa contra el régimen y usar el alcance que tengo para dar voz a ese sector que lo necesita. Espero poder cantar en una Cuba libre pronto y poder abrazar a mis padres de nuevo. También estoy sacrificando cosas, tengo a mi familia allá, a mucha gente que extraño ver y que quiero. Esa es mi tierra y mi música es para los cubanos.

 

Puedes seguir a Keren Kmanwey en:

1- https://youtube.com/channel/UC6BPzAttKkT6SpQi2MNCxMA
2- https://soundcloud.app.goo.gl/rB3TW
3- https://open.spotify.com/artist/2f0jRxAbSKVCLEuUsuE3ni?si=n6R3c1-kR9OZujLUr3r2Zg
4- https://www.facebook.com/kerenkmanweycuba/
5- IG: keren_kmanwey

 

Imagen de Portada: Keren Kmanwey. Foto: La Roja