Héctor Medina: Grité por todos los artistas que están en Cuba

El actor cubano participó en la película “Plantados”: “Tenía una escena en la que mi personaje grita 'Viva Cuba Libre' (…) grité alto por todos los artistas que están en la isla y que tanto admiro. Esos que desde adentro luchan”
Foto: Cortesía del autor. Héctor Medina: Grité por todos los artistas que están en Cuba
 

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Héctor Medina es un excelente actor cubano. No lo digo solo yo, sino muchos que han visto sus películas y presentaciones. Su primera película fue Boleto Paraíso (2010) y ya tiene más de cinco en su haber, varias como protagonista, aunque, según dice para él eso no es lo importante, sino que los personajes sean interesantes y le hagan trabajar.

Nació el 10 de septiembre de 1989 en Pinar del Río. Entre los filmes cubanos en los que ha actuado están El rey de La Habana (nominada al Festival Internacional de San Sebastián de 2015); y Viva, interpretando a Jesús (fue nominado a los Premios Oscar que se celebraron en Miami, 2016). Ha participado además, en puestas escénicas de importantes grupos como Teatro Buendía (La importancia de llamarse Ernesto, 2009) y El Público (Cabaret Alemán y El sueño de una noche de verano, ambas en 2010).

En conversación con ADN Cuba el joven artista se refirió a sus últimos trabajos actorales en películas y en el teatro.

¿Cómo y cuándo llegaste al mundo de la actuación?

Llegué a la actuación a través de la Casa de la Cultura de mi provincia Pinar del Río. Mi primera profesora de teatro (Margarita), montaba obras con nosotros y nos daba charlas interesantísimas. Para un chico de octavo grado, aburrido de las clases televisadas, fue como encontrar el paraíso. Margarita se convirtió en una amiga. Me hizo enamórame del arte y la literatura, y me construyó un futuro, lo que le agradezco. En aquel entonces yo no sabía ni que existía una Escuela Nacional de Teatro. Ella me hizo soñar y esforzarme hasta llegar a la ENA. 

Te hemos visto en la película Plantados, dirigida por Lilo Vilaplana. ¿Qué experiencias tienes del rodaje?

De ese proyecto me quedé con la experiencia de conocer a los plantados  reales. Gente buena y honesta. Sacrificaron su juventud, casi sus vidas enteras. Y eso hay que agradecerlo. Conocí a Ernesto Díaz, secretario general de ALFA 66 y plantado. Aún sigue su lucha, ahora escribiendo libros y artículos. Sus anécdotas del presidio son desgarradoras. Lo que me impresiona de él, es que a pesar de haber sufrido tanto, no hay odio en su corazón. Cuando pienso en los plantados me viene a la cabeza valores como el respeto, el amor a la familia, a Dios, a Cuba pero no a un pedazo de tierra sino a su gente. 

Aún  en Cuba queda más de un centenar de presos políticos, sin embargo por acciones de varios jóvenes a través del arte y el artivismo, y por documentales y filmes como Plantados, no quedan en el olvido estas personas. ¿Cómo te sientes después de encarnar al preso político David?

Fue el personaje que me enamoró de ese proyecto. Es un personaje simpático, con los pies en la tierra y con un sentido de la libertad inquebrantable. También tenía una escena en la que grita “Viva Cuba Libre”. Siempre he querido decir algo así en el cine. Cuando hice la escena en Puerto Rico, tenía a Ángel de Fana junto a otros plantados sentados enfrente. Ellos lloraron, yo también. Sé que pensábamos en los fusilados. Ver a esos hombres con lágrimas en los ojos hace que la tierra se estremezca. Me hubiera gustado hacer esa escena en Cuba. Por eso grité alto, grité por todos los artistas que están en la isla y que tanto admiro. Esos que desde adentro luchan todavía, tienen mi respeto y mi agradecimiento. 

Hemos visto con beneplácito la puesta en escena de la obra de teatro Papás Fritos que, desde su estreno, suma funciones llenas, desata risas y se gana el aplauso del público de Miami. ¿Qué alegrías te ha traído esa obra? ¿Ha sido un reto hacer una obra de teatro en la pandemia actual?

Papás Fritos es una alegría tremenda. Disfruto mucho hacer comedia, tiene una energía particular. Ver al público salir del teatro sonriendo me hace sentir bien. Con las pasadas elecciones, la pandemia y las redes sociales; ha reinado la confusión y la división. Esta comedia dirigida por mi querido Yusnel Suárez e interpretada maravillosamente por Rachel Cruz, es un regalo. Yo quiero ver a mi gente como las veo en el teatro trail: riendo, gozando. Ese es el regalo. 

¿En qué nuevos proyectos podremos encontrarte?

Ahora estoy preparándome para la próxima película. Es un proyecto con Óscar Ernesto Ortega y Carlos Rafael Betancourt (El Último Balsero). El productor es Willy Fernández, a quien conocí en (The Amparo Experience). Él viene de producir obras en Broadway. Es difícil hacer cine pero somos apasionados y testarudos.