Vocera del Castrismo asegura que La Red Avispa es una película “valiente” que “pica” en Miami
Ya el régimen sacó de nuevo los perros a la calle para defender la película La Red Avispa de Netflix. La periodista oficialista Rosa Miriam Elizalde, a través de Cubadebate, hizo su análisis y aseveró que en Miami el filme levanta ronchas
Vocera del castrismo asegura que la Red Avispa es una película “valiente” que “pica” en Miami
 

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Ya el régimen sacó de nuevo los perros a la calle para defender la película La Red Avispa de Netflix. La periodista oficialista Rosa Miriam Elizalde, a través de Cubadebate, hizo su análisis y aseveró que en Miami el filme levanta ronchas.

Según Elizalde quien, como corresponde a su puesto, tiene que defender la historia de los cinco espías cubanos o la desaparecerían del mapa mediático estatal; el tema de la película “se ha convertido en una suerte de conga anticomunista con los medios locales bailando el paso tan chévere de atacar al director francés, Olivier Assayas, acusándolo de hacer propaganda a favor de Cuba. El gran detalle es que La Red Avispa narra hechos reales que han documentado las propias autoridades de Estados Unidos, en un juicio que es considerado el más largo de la historia de la jurisprudencia de ese país y en el que testificaron tres generales, un almirante, un ex consejero presidencial y terroristas confesos, que aparecen en pantalla como lo que son”.

Luego nos resume una trama que comienza a inicios de los años 90, una década plagada de miserias en Cuba. Como el discurso siempre es manipulable por la prensa estatal cubana pues los espías son llamados por Elizalde como “agentes cubanos” y claro, son “héroes” en toda regla.

“Es la historia de lo que pasó en estado puro, desnuda de opiniones o interpretaciones del guionista y el director; una verdad intolerable para uno de los personajes reales que se asoma en la película, José Basulto. Él se presentaba por aquellos años como un buen samaritano, salvador de balseros en el estrecho de la Florida, pero sostenía sus excursiones con el narcotráfico, violaba alegremente el espacio aéreo de Cuba y financiaba los tiroteos contra bañistas en las playas”.

Con la particular costumbre de generalizar y considerar que los cubanos apuestan por el régimen Ela periodista afirma que “El cubano de la Isla que vio La Red Avispa en el Festival de Cine de La Habana, en diciembre pasado, sabe que el odio que inspiró los ataques de los mayamenses en los 90, permea hoy los discursos del presidente Donald Trump y conquista a otros radicales que pululan por los foros de Facebook y canales de YouTube ligados a los supremacistas blancos”.

El texto lejos de ser una apología total de La Red Avispa es además una excusa para criticar al gobierno estadounidense y desenfocar al lector cubano de otros temas más urgentes y que sí le afectan en su suelo patrio. Pero de estas vueltas de tuerca sabe muy bien el régimen cubano, tan adaptado a disfrazar sus derrotas y entretener para que no se le vean las costuras.

La película, si hacemos caso a Elizalde, es “insólita y valiente” y es un canto a la verdad castrista: “Se concentra en explicar lo que fue ocultado por décadas y aún no se quiere mirar de frente: porqué fueron enviados a Estados Unidos los agentes cubanos. Este es el corazón de la historia que ha incendiado las redes, que intentan censurar en Netflix y que tiene a la derecha haciendo causa común contra el vicepresidente español, Pablo Iglesias. Él acompañó el cartel de la película en Twitter con tres palabras de precisión insuperable: “Vista. Héroes. Peliculón”.

Esta no es la primera muestra de defensa del régimen a la película, a fines del pasado mes de junio el diario Granma, bajo la pluma del critico de arte Rolando Pérez Betancourt, tildó de delirantes y contrarrevolucionarios vociferantes a quienes piden desde el exilio se retire el filme “Red Avispa” de la plataforma de Netflix.

En dicho artículo Pérez Betancourt dice varias cosas, pero muy poco sobre el valor artístico del filme, que en definitiva es lo que debe importar a alguien que se cataloga como crítico de cine y no el contenido político o esgrimir conceptos sobre detractores de la película. 

Por otra parte, el personaje interpretado por Ana de Armas se basó en Ana Margarita Martínez, la ex esposa de Juan Pablo Roque, uno de los espías cubanos. Martínez declaró, a través de un video publicado en Youtube, que “no había sido consultada para la recreación de su personaje y que la película no refleja el ángulo correcto de la historia”. Además, dijo que “La información compilada para el desarrollo del personaje que intenta representarme fue obtenida a través de fragmentos de artículos publicados y redes sociales; el resto fue fabricado, utilizando la táctica de medias verdades para crear una apariencia de credibilidad. Esto también se aplica a todos los demás representados en este lado del estrecho de Florida”.

Martínez afirmó que cada persona que ve la película contribuye a la proliferación de la propaganda castrista e hizo un llamado a evitarla con el propósito de que Netflix asuma que el filme fue una mala inversión y un rotundo fracaso.