Grandes tiburones al alcance de la mano en playa cubana
Un video publicado en redes sociales muestra a varios tiburones de considerable tamaño merodeando cerca de una familia que estaba en la orilla del balneario La Boca, de Nuevitas (Camagüey)
Tiburones en La Boca, playa de Cuba
 

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Hay una famosa canción cubana interpretada por Farah María, una diva de los 70 en la isla, que aseguraba: “yo no me baño en el malecón, porque en el agua hay un tiburón…”

Ese miedo lo han perdido los cubanos que viven, o visitan, la playa conocida como “La Boca”, en la provincia de Camagüey. Allí se han acostumbrado a ver cómo grandes escualos merodean cerca de la orilla, al alcance de la mano, aunque los humanos guardan prudencial distancia de los temidos animales, “por si las moscas”, o mejor: por si los tiburones se enfurecen.

Un video publicado en redes sociales muestra a varios tiburones de considerable tamaño merodeando cerca de una familia que estaba en la orilla del balneario La Boca, de Nuevitas (Camagüey). Quien filma la escena, ríe a carcajadas y celebra que pudo grabar a los temibles señores del mar, pero igual se cuida de no caer por allí.


La playa es famosa por este tipo de “encuentro cercano”. En julio, publicamos otras imágenes sobre tiburones que en La Boca “visitan” a los bañistas en la orilla, según reportan usuarios en redes sociales.

“En la playa la Boca en Camagüey llegan los tiburones a menos de un metro de la orilla y se pueden hasta retratar”, escribió el usuario de Facebook Lester Alba López, quien compartió fotos de los escualos, disfrutando de la playa como un lugar que les pertenece de manera natural.

Si bien muchos han reaccionado de manera temerosa a la presencia de los animales, dicen que ya es peligroso bañarse en esa playa por la abundancia de tiburones y rememoran episodios pasados de eventuales mordidas o ataques a personas, otros han interpretado el incidente desde un punto de vista positivo, pensando en el ecologismo y viéndolo como un síntoma de la salud del ecosistema de la playa.

“Mi mamá refiere haber frecuentado esa zona por los años 50 y recuerda haber visto justo en la costa muchos tiburones, de modo que ese es su hábitat, el que han retomado en esta etapa en que no ha habido turismo allí. Ese ecosistema les pertenece y lo habíamos tomado prestado, ahora lo han recuperado”, comentó en el post de las fotos Marta González Díaz.

Más alejados de su interpretación, algunos usuarios, ante la escasez de la isla, específicamente de alimentos proteicos, han bromeado con la posibilidad de cazar los tiburones y destinarlos al consumo, algo cuestionable dado que muchas especies de tiburones están en peligro de extinción, precisamente por la depredación de sus hábitats a manos del hombre.

Contrario a lo que se cree, quizás por influencia cinematográfica, muchos tiburones no son agresivos con el humano por naturaleza. La mayoría de los ataques reportados son fortuitos y obedecen a que los animales se sienten agredidos y responden a lo que consideran ataques.