Empresarios cubanos de EEUU no invertirán en dictadura y sí para reconstruir la República

Empresarios de origen cubanos residentes en EEUU se reunieron para expresar rechazo a la reciente invitación del régimen de La Habana para que los emigrados llevaran negocios a la isla, algo que no harán “mientras [el país] esté bajo el control comunista”
 

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Más de 25 empresarios de origen cubano, residentes en Estados Unidos, se comprometieron este miércoles 18 de agosto a no invertir en negocios con la dictadura del Partido Comunista, y a colaborar en la reconstrucción económica del país cuando en la isla se establezca una república democrática.

El grupo, invitado por la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), se reunió en la sede de la Brigada 2506 para expresar rechazo a la reciente invitación del régimen de La Habana para que los emigrados llevaran negocios a la isla, algo que no harán “mientras [el país] esté bajo el control comunista”.

Un documento firmado por los “empresarios cubanos libres”, señala que “en días recientes y frente al levantamiento cívico por la libertad iniciado por el pueblo cubano el 11 de julio del 2021, en su afán de supervivencia a cualquier precio, el régimen castrista anunció que abriría las posibilidades para la inversión de empresarios exiliados cubanos en las supuestas pequeñas y medianas empresas de Cuba”.

Los convocados por la ARC manifestaron que no les interesa “invertir en Cuba mientras exista en el poder el régimen de terror impuesto en el país por la familia Castro, el Partido Comunista y una claque militar corrupta”.

El mensaje, al que tuvo acceso ADN Cuba, añade: “Los empresarios cubanos hemos triunfado en el destierro y no necesitamos lucrar con el dolor del pueblo cubano en complicidad con el régimen para prosperar. Lo que nos anima es ayudar a nuestros hermanos y hermanas (…) a superar la pobreza y miseria a las que los ha condenado la existencia de una tiranía comunista”.

Defienden que “la naturaleza empresarial y trabajadora del cubano requiere un sistema de derechos y libertades plenas y no lo que existe en Cuba actualmente”.

Asimismo, se comprometieron a que, “una vez liberado el país de la tiranía”, establecerán de manera privada, “un fondo para la reconstrucción de la república, que asesore, apoye con créditos y financiamientos y sistemas de contabilidad a los empresarios cubanos para así desarrollar lo antes posible en nuestra querida tierra miles de empresas pequeñas y medianas que sean realmente propiedad de sus dueños individuales y familiares y no de un estado opresor”.

“No queremos un país de esclavos, queremos un país de personas libres y prósperas”, afirman en el comunicado.

También reiteraron su “respaldo al levantamiento cívico del 11 de julio del 2021 y al objetivo supremo de lograr la libertad de Cuba”.


Irina Vilariño, quien rubricó el documento, dijo a este medio sus razones para participar en la iniciativa: “podemos unirnos en esta causa para tener una Cuba próspera y digna para todo el mundo”.

En representación de Las Vegas Restaurants, la empresaria añadió que “no debemos limitarnos a lo que nos indique un gobierno. No tienen poder sobre nosotros más allá del que le damos a ellos. Tenemos que tomar las riendas de nuestra vida, podemos alcanzar lo que nos propongamos siempre que tengamos lo fundamental: libertad”. Vilariño ve “la Cuba del futuro próspera y bella, tal y como era antes de la 'revolución'”.

Por su parte, el empresario e influencer Manuel Milanés opinó que “este es un paso muy importante, porque los que están en Cuba, una gran parte de los que ellos le llaman 'cuentapropistas', siempre tienen la duda sobre qué pasará si hay un cambio”.

Dirigiéndose a los emprendedores de la isla, envió un mensaje a través de ADN Cuba: “Yo soy uno más de ustedes que tuve la posibilidad de salir del régimen y disfrutar de la libertad. Sin la libertada, nada. Con la libertad, todo. Nosotros con respeto a la vida, la propiedad privada y la igualdad ante la ley, vamos a tener todas las bases para hacer lo que queramos con la economía y los negocios”.

A contrapelo de la propaganda del régimen, Milanés dijo que “desde que Cuba sea libre, nosotros estaremos ahí con toda nuestro apoyo, experiencia y recursos para que el país florezca de nuevo. Nadie va a ir a quitarles nada, vamos a contribuir para que ustedes crezcan, y junto tengamos de nuevo nuestra patria libre”.

Luis Zúñiga, ex preso político, comentó que “después de las manifestaciones del pueblo, que habló el 11 y 12 de julio, resta otra ofensiva: el paro nacional”.

Según el analista, “hay que paralizar la economía de la dictadura, que está desesperada buscando fondos para continuar en el poder y la explotación de toda la nación cubana. Eso tiene que terminar (…) El obstáculo entre la libertad, la prosperidad y el bienestar de todo el pueblo de Cuba se llama dictadura comunista”.

Entre los propietarios y directivos de compañías e inversionistas que firmaron el compromiso también están Sergio Pino (Century Home Builders); Iván Herrera (Univista Insurance); José Machín (Machin Signs); los banqueros Abel Montero y Ricardo Sánchez (veterano de la Brigada 2506); Emilio Palomo (Rite Way Properties); Olga Ramudo (Express Travel); Joe Chi, presidente de la Cámara de Comercio Latina (Camacol); Liliam López, presidenta de South Florida Hispanic Chamber of Commerce; Bernie Navarro (Benworth Capital); José Pepe Cancio, de C and C Pumping Co. y veterano de la Brigada 2506; Jorge Fiterre (Condista); Eric Valderrama (Latin Builders Association); Nelson J. Mezerhane (Diario las Américas); Sylvia G. Iriondo, empresaria y directora de M.A.R. por Cuba; el médico Dr. Vicente Lago; Ernesto Ackerman (HillUSA); Carlos Fernández Guzmán, presidente y CEO de Pacific National Bank); así como los empresarios Eduardo Atienza, Fausto Díaz, Horacio García, Jr., Luis Coll, Jimmy Resnick, Tony Arguis y Max Álvarez.

 

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