WSJ: los negros son más afectados por represión del régimen cubano

Manuel Cuesta Morúa, activista de los derechos civiles de los negros cubanos, dijo al diario The Wall Street Journal que el 11J “el gobierno vio delincuentes donde solo hay gente enojada harta de la falta de movilidad social, la falta de libertad y el racismo estructural”
Un afrodescendiente es detenido con violencia por protestar en Cuba. Foto: AFP
 

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A un mes del estallido social del 11 de julio (11J) contra el régimen del Partido Comunista en Cuba, el opositor Manuel Cuesta Morúa, valora su significación y concluye que “es una ruptura fundamental entre los afrodescendientes y el gobierno”, dijo al diario The Wall Street Journal (WSJ).

El importante medio de comunicación define los hechos del 11J como “históricos”, debido a que, además de ser las mayores manifestaciones antigubernamentales en más de seis décadas, muchos de los manifestantes “eran cubanos negros, un grupo que está rompiendo cada vez más con el gobierno comunista del país”.

Cuesta Morúa, activista de los derechos civiles de los negros cubanos, añadió que “el gobierno vio delincuentes donde solo hay gente enojada harta de la falta de movilidad social, la falta de libertad y el racismo estructural” en la isla.

Las protestas, que fueron duramente reprimidas por la policía, tropas especiales, paramilitares y los partidarios del gobierno instigados por el presidente Miguel Díaz-Canel, incluyeron a cubanos de todas las edades, razas y clases.

“Pero los afrocubanos estuvieron al frente de muchas de las manifestaciones en todo el país, según manifestantes y expertos en Cuba. Las protestas y la violencia más intensas, incluida la muerte solitaria reconocida por el gobierno, ocurrieron en barrios empobrecidos y mayoritariamente negros, dicen el gobierno de Cuba y los disidentes”, publicó el WSJ, y llama la atención sobre que, “muchos, si no la mayoría, de los arrestados en una represión posterior son negros”.

Para los periodistas José Córdova y Santiago Pérez del WSJ, el creciente desafío a los afrocubanos, que constituyen más de un tercio de los 11 millones de habitantes de la isla, representa un cambio para un grupo a menudo visto desde afuera como aliados naturales de un gobierno que hace 62 años derrocó una dictadura y prohibió nominalmente la discriminación racial.

“Pero en las últimas tres décadas, muchos cubanos negros, como muchos otros cubanos, se han desilusionado con las políticas gubernamentales que han ampliado las disparidades raciales y de ingresos. La pandemia y una fuerte contracción económica se han sumado al dolor”.

Aunque la propaganda del régimen ha pintado durante mucho tiempo un panorama de la igualdad racial en Cuba, a los negros en Cuba todavía les cuesta más salir adelante que los blancos. “Los negros son los cubanos más pobres, tienen menos personas que les envían remesas de dólares desde el extranjero y luchan por conseguir empleos en altos cargos del gobierno o en la industria turística clave, según encuestas, analistas de Cuba y entrevistas con activistas negros cubanos”, publicó el WSJ.

La única víctima fatal reconocida por el régimen en las protestas es un afrodescendiente que vivía en el barrio pobre de La Güinera (Arroyo Naranjo, La Habana).

Tras la muerte violenta de Diubis Laurencio Tejeda (36 años), el oficialismo lo presentó como uno de los “elementos antisociales y delincuenciales” que habrían intentado tomar una estación policial. Desde entonces, el gobierno no ha presentado prueba documental de esos hechos.

La versión reproducida por los medios de propaganda estatal asegura que el joven tenía “antecedentes por desacato, hurto y alteración del orden, por lo cual cumplió sanción”.

A Diubis un policía en medio de la manifestación le disparó por la espalda, la bala le atravesó el pulmón y se alojó en el corazón”, declaró un testigo al independiente Diario de Cuba. Además, aseguró que Tejeda “jamás cometió” los delitos que le imputan las autoridades.