Senador de Canadá pide que Trudeau actúe por joven preso en Cuba

Leo Housakos pidió acciones del primer ministro Trudeau a favor del cubano-canadiense Michael Carey Abadin, de 19 años, preso y sometido a trabajos forzados en Cuba tras el 11J
Trudeau en La Habana, con Castro y Canel. Michela Carey Abadin y su madre
 

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El senador de Canadá Leo Housakos pidió este miércoles acciones del primer ministro Justin Trudeau a favor del cubano-canadiense Michael Carey Abadin, de 19 años de edad, prisionero y sometido a trabajos forzados en la isla.

“El gobierno de Trudeau debe actuar de inmediato para garantizar la seguridad de este joven”, expresó Housakos en su cuenta de la red social Twitter.

El político conservador, representante de Quebec, añadió que “Canadá ya no puede seguir anteponiendo la seguridad de los ciudadanos canadienses a mantener vínculos con regímenes que no tienen en cuenta los derechos humanos”.

Carey Abadin, de madre cubana, terminó sus estudios en La Habana en el verano del 2020, e iba a reunirse pronto con su padre en Canadá. Los planes quedaron suspendidos cuando un grupo castristas vestidos de civil lo detuvieron en La Habana Vieja, un día después del estallido popular del 11 de julio.

Lo acusaron de dañar una patrulla policial con una piedra, que según su madre Yvis Abadin fue tirada por otra persona una hora antes del arresto arbitrario. Los fiscales buscan una condena de cinco a seis años de prisión, por presuntos “daños a la propiedad pública”. Los únicos testigos contra Michael Carey son policías.

Actualmente, el joven fue enviado a una “brigada de trabajo” a pesar de los graves problemas de salud, informó CBC News.

“Mi hijo está en peores condiciones que antes”, dijo la madre. “Ahora tiene lesiones en las piernas que están supurando”.

En Cuba es común que el sistema penitenciario utilice “a los presos para trabajos agrícolas, trabajos de construcción, trabajos normalmente muy duros en condiciones abusivas”, declaró a CBC News Juan Pappier, investigador de la ONG Human Rights Watch.

Esta semana la oficial de administración de casos consulares canadienses Crystal Persaud escribió a la madre del prisionero: “Le aseguro que el caso de Michael es de suma importancia para el Gobierno de Canadá, y los funcionarios consulares siguen comprometidos con las autoridades cubanas mientras trabajan para obtener acceso consular y comunicarse directamente con su hijo”.

Yvis Abadin dijo a CBC News que el gobierno canadiense no está haciendo lo suficiente por su hijo.

Justin Trudeau describió al régimen comunista de Cuba como un “aliado” cuando visitó a sus líderes en La Habana en el 2016, en uno de sus primeros viajes al extranjero en el papel de primer ministro. En noviembre de ese año, el político liberal dijo que el dictador Fidel Castro “fue un líder (…) que sirvió a su pueblo durante casi medio siglo. Un legendario revolucionario y orador (…)”.

Tras la represión del 11J, Trudeau dijo apoyar “al pueblo de Cuba que quiere y merece democracia, libertad y respeto”.

“Estamos profundamente preocupados por la violenta represión de las protestas por parte del régimen cubano”, expresó el primer ministro en una conferencia de prensa en Montreal.

Trudeau es blanco de críticas por su posición tibia hacia Cuba, entre ellas varias de Leo Housakos, quien antes ha instado a sus connacionales a condenar las “groseras violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen” contra manifestantes pacíficos y detenidos tras el 11J.

En un artículo publicado en True North, el senador de Quebec sostuvo que, si los canadienses se consideran amigos de Cuba, deben escuchar las voces de miles de personas que el 11 y el 12 de julio se manifestaron en toda la isla a favor del cambio político, así como liderar “un esfuerzo internacional” para actuar contra las violaciones del régimen.

Para el político resulta inaceptable que el gobierno de Justin Trudeau no haya tenido una posición firme frente a las detenciones arbitrarias, la vigilancia policial, la tortura y el encarcelamiento por motivos políticos contra artistas, periodistas y disidentes en Cuba. 

“Canadá debe ahora estar a la altura de este momento histórico y repensar su política exterior hacia Cuba, entendiendo que los cubanos merecen vivir en democracia”, escribió Housakos.