Régimen aprovecha la pandemia para inmovilizar a cubanos

Desde la llegada del coronavirus a Cuba, el castrismo ha utilizado la COVID-19 para aumentar la represión y sofocar el descontento popular con medidas que restringen aún más las libertades individuales
Policías impiden entrada a un barrio de La Habana, durante pandemia. Foto: EFE
 

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Desde la llegada de la pandemia del coronavirus a Cuba, en el primer trimestre del 2020, el régimen castrista ha utilizado la COVID-19 para aumentar la represión y sofocar el descontento popular con medidas que restringen aún más las libertades individuales.

Así lo advierte la actriz y escritora Lynn Cruz, quien calificó este tema como algo “muy serio” que “está sucediendo en este país”, opinó en su perfil de Facebook.

“El régimen sigue aprovechándose de la pandemia para inmovilizar a los cubanos, especialmente en las provincias donde puede ejercer un control férreo”, denunció.

“En Matanzas, por ejemplo, cómo ya he dicho, desde hace 2 meses el toque de queda es a las 12 del mediodía. No hay transporte urbano”, explicó Cruz.

Según la activa polemista, “estas medidas que limitan la libertad de movimiento, cómo está sucediendo también en La Habana, donde llevamos 6 meses con toque de queda y 6 meses con las fronteras cerradas, no tienen nada que ver con el coronavirus”.

Continúa diciendo que “para nadie es un secreto que el régimen está en la más absoluta bancarrota, debido a los malos manejos administrativos y a la cobardía de no ofrecer libertades económicas a su pueblo”. Emplazó al gobierno diciendo que “no hay ningún derecho a condenar a millones de personas para proteger los privilegios de un pequeño grupo en el poder”.

“Ni el toque de queda, ni las brigadas especiales, ni Mazzantini el torero podrán impedir que el pueblo estalle a causa del hambre y de la falta de oportunidades”, aseguró Lynn Cruz, quien además exigió en Facebook: “¡Libertades económicas para el pueblo cubano YA!”

Lynn Cruz fue expulsada de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños (EICTV) y despedida en 2008 por la agencia estatal Actuar, en la que trabajaba. Inicialmente no recibió ninguna explicación, pero tras sus reclamos, Cruz conoció que entre las justificaciones el régimen aludía a sus pronunciamientos en Internet contra dirigentes del Partido Comunista y por sus publicaciones en el sitio web independiente Havana Times.

 

La pandemia, un arma del régimen

Con el pretexto de la COVID-19, el castrismo incluso ha llegado a actuar directamente contra activistas opositores, como cuando agentes de la Seguridad del Estado disfrazados de médicos interrumpieron a la fuerza la huelga de hambre del disidente Movimiento San Isidro, el 26 de noviembre del 2020.

También se ha utilizado la pandemia para aislar a activistas y confinarlos en sus domicilios, como sucedió con la historiadora de arte Carolina Barrero, a quien el régimen detuvo arbitrariamente con la justificación de la COVID-19.

Organizaciones internacionales como Human Rights Watch (HRW), critican el proceder de las autoridades. “El gobierno cubano está utilizando normas destinadas a prevenir la transmisión del COVID-19 para acosar, intimidar y detener a disidentes”, señaló la ONG en diciembre último.

“Las autoridades cubanas se han aprovechado de las normas contra el COVID-19 para ampliar la larga lista de herramientas represivas que utilizan en contra de sus críticos”, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW. “Esto forma parte de un patrón más amplio en el cual el gobierno utiliza de forma descarada cualquier excusa para reprimir el disenso sistemáticamente”.