Berta Soler y Ángel Moya bajo arresto domiciliario

Los despliegues y cercos represivos en los domicilios de activistas, periodistas independientes y opositores se han acrecentado conforme pasan los días de encierro de Luis Manuel Otero Alcántara en el hospital Calixto García
Berta Soler y Ángel Moya
 

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La Seguridad del Estado del régimen cubano, lejos de levantar sus cercos represivos y asedios a activistas y opositores, los incrementa día tras día. Este sábado fue el turno de Berta Soler y Ángel Moya, a quienes le comunicaron que tenían impedido salir de sus casas.

“Represores de la Seguridad del Estado vestidos de civil nos detienen a Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, y a mí, y nos dicen que hay orden de arrestarnos si salimos a la calle”, escribió Moya en su perfil de Facebook, donde denunció, una vez más, que en Cuba revolución significa represión.

Los despliegues y cercos represivos en los domicilios de activistas, periodistas independientes y opositores son una práctica común de los órganos represivos cubanos que se ha acrecentado conforme pasan los días de encierro de Luis Manuel Otero Alcántara en el hospital Calixto García.

Personal sanitario y policial irrumpió en la casa del activista el 2 de mayo ante reportes de deterioro de su estado de salud tras días en huelga de hambre y sed como protesta por la represión de la que es objeto y desde ese entonces le mantiene recluido en el centro hospitalario.

Alrededor de éste y en sus interiores, reportan desde la isla, se mantiene una fuerte presencia policial para impedir una eventual manifestación o visitas no autorizadas, operativo que se extiende a los domicilios de miembros destacados de la sociedad civil independiente que el régimen estima pudieran intervenir en favor de Otero Alcántara o manifestarse pública y pacíficamente, como ocurrió el pasado 30 de abril en la céntrica calle Obispo.