EEUU: Acoso a Urquiola en la ONU revela "hipocresía desvergonzada"
El CDH "se ha convertido en un ejercicio de hipocresía desvergonzada, con algunos de los delincuentes más serios del mundo sentados en el propio Consejo", expresó el Departamento de Estado.
 

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Un vocero del Departamento de Estado (DOS, por sus siglas en inglés) en Washington, conversó con ADN Cuba y calificó el intento de "silenciar al Dr. Ariel Ruiz Urquiola" durante su intervención en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como "otro ejemplo de la urgente necesidad de una reforma estructural para que el Consejo funcione de la manera prevista".

El científico y biólogo cubano, Dr. Ariel Ruiz Urquiola, pudo presentarse en la 44 sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, pero fue interrumpido y saboteado por el representante diplomático del régimen cubano, Jairo Rodríguez y aliados internacionales de Venezuela, China, Corean del Norte y Eritrea. 

"El Consejo de Derechos Humanos tiene un noble propósito: la protección efectiva e imparcial de los derechos humanos en todo el mundo. Desafortunadamente, no ha cumplido con ese propósito", lamentó el vocero de DOS en condición de anonimato. 

Ruiz Urquiola, quien disponía de unos 90 segundos para su comparecencia en la sede de la ONU en Ginebra, Suiza, fue interrumpido en tres ocasiones por la delegación cubana.

El CDH "se ha convertido en un ejercicio de hipocresía desvergonzada, con algunos de los delincuentes más serios del mundo sentados en el propio Consejo, utilizando su posición para protegerse de las críticas y frustrar los esfuerzos para salvaguardar los derechos humanos y las libertades fundamentales", agregó la fuente. 

El Consejo de Derechos Humanos es un organismo intergubernamental dentro del sistema de las Naciones Unidas compuesto por 47 Estados responsables de la promoción y protección de todos los derechos humanos en todo el mundo.

Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, decidió salirse del Consejo en 2018 argumentando que el CDH no ha cumplido con su propósito, sirviendo como un "escudo para los violadores de los derechos humanos". La Administración Trump consideró que la retirada de EE. UU del CDH pondría de relieve la "urgente necesidad de una reforma estructural".

Como parte de la política norteamericana hacia Cuba, en junio de 2020 el Secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció medidas contra el régimen de La Habana que incluyeron agregar siete nuevas subentidades a la Lista restringida de Cuba.

"Continuaremos deteniendo el flujo de dinero en los bolsillos de aquellos que oprimen al pueblo cubano", expresó Pompeo entonces y agregó que "61 años de opresión y dictadura son suficientes para el pueblo cubano". Además indicó que el pueblo cubano merecía "algo mejor" y expresó su apoyo a los cubanos en la isla. 

En conversación con ADN Cuba, el Departamento de Estado se refirió al mensaje emitido por el secretario Pompeo sobre la lucha del pueblo cubano. 

"El régimen dictatorial de Castro ha pisoteado los derechos del pueblo cubano" expresó la fuente y se refirió a los "valientes cubanos que continúan la lucha por la democracia y la prosperidad", agregando que "contaban con el apoyo de los Estados Unidos", un mensaje que reitere el envíado por Pompeo recientemente. 

El Consejo ha perdido prestigio a nivel internacional desde que tiene presencia de países que viven en regímenes totalitarios como China y Venezuela. Precisamente el año anterior, Venezuela logró reelegirse con 105 votos a favor, para seguir formando parte del CDH por tres años. Una de las democracias más sólidas del mundo, como Costa Rica, no tuvo el suficiente apoyo para ingresar.

“China y Rusia votaron por Nicolás Maduro en el Consejo de DDHH de la ONU, una farsa. Por eso necesitamos una Comisión del Departamento de Estado en Derechos Inalienables. Maduro está destruyendo intencionalmente los derechos humanos de todos los venezolanos”, había expresado el secretario de Estado, Mike Pompeo.

El Consejo de Derechos Humanos se creó en 2006 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos, suprimida tras 60 años de trabajos por la crisis de legitimidad en la que había caído por decisiones vistas como parciales, politizadas y desequilibradas.