"Cuba precisa el bien”: Siete intelectuales exigen libertades religiosas y de expresión

Una carta firmada recientemente por siete intelectuales cubanos reclama al gobierno de la Isla el fin de políticas represivas como el encarcelamiento de una familia de Guantánamo por asumir la educación escolar de sus hijos en casa, el fin del acoso a periodistas y de las prohibiciones de salidas del país.

La Carta de los Siete está dirigida específicamente al presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel y al máximo jefe del Partido Comunista, Raúl Castro.

Los escritores Amir Valle, Alberto Garrido, Yoe Suárez, Sacramento José Acebo, el psicólogo Antonio Lorenzo, el realizador Carlos Jesús Martínez, y la periodista Yaiset Rodríguez, son los autores de esta iniciativa, que se suma a una ola de expresiones públicas en defensa de las libertades fundamentales y los derechos humanos en Cuba, en un momento en que la represión crece a paso acelerado dentro de la Isla y contra todo disenso.

Cuba precisa el bien. Con hijos encarcelados y tanta voz segada no hay oportunidad de construir el país de todos”, señala la carta, que procede luego a recordar el caso del pastor Ramón Rigal y su esposa, Adya Expósito, “detenidos en abril de 2019 (…) por ejercer el derecho (consagrado en el Artículo 26.3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos) de dar a sus hijos una educación acorde a sus principios y valores”.

De acuerdo con los autores del mensaje, los pastores tomaron la decisión de sacar a sus hijos del sistema público de enseñanza cubana cuando su hija mayor, Ruth Rigal, regresó de la escuela y contó haber sufrido bullying, incluyendo agresión física por su fe cristiana.

 

 

Ante el acoso (…) protegieron a la niña del modo que creyeron correcto, incluso a costa de sus propias libertades”, agrega el documento, que considera el juicio al que fueron sometidos los religiosos como un acto judicial del “debido proceso”.

Ni siquiera tuvieron tiempo suficiente para convocar a un abogado que condujera la defensa en un proceso judicial que arrojó dos años de privación de libertad para él y uno y medio para ella”, explican los intelectuales.

Ante este escenario, los firmantes de la carta exigen la libertad de la pareja encarcelada, y “la libertad para escoger la educación que los padres cubanos deseen para sus hijos, así como la descentralización de la enseñanza en Cuba a todos los niveles”.

Para los autores, la enseñanza escolar “es un derecho de todas las personas y una responsabilidad de la familia, la sociedad y el Estado. En ese orden, y no al revés”.

La misiva exige también el fin de las regulaciones migratorias: una práctica que limita la libertad de movimiento, y las autoridades cubanas aplican como castigo “a activistas, intelectuales, periodistas y una larga lista de actores de la sociedad civil” que son considerados “enemigos sistémicos” por el Partido Comunista.

El documento demanda la “no criminalización del ejercicio periodístico y el activismo social”.  

El Estado (…) debe respetar, garantizar y proteger la libertad de pensamiento, conciencia y expresión, y reconocer a los ciudadanos, instituciones no estatales y asociaciones la libertad de prensa”, agrega.

ADN CUBA comparte a continuación el texto íntegro de la carta en español e inglés: