Familia Rigal: separados por aferrarse a la libertad

 

Los hermanos Ruth y Joel Rigal viven separados en Guantánamo, Cuba. Son los hijos del matrimonio Ramón Rigal y Ayda Expósito, los pastores condenados en abril a dos años de prisión por decidir educar a sus hijos en casa a través de un programa de homeschooling.

Los pastores pudieron reencontrarse brevemente luego de que se les negara esta posibilidad durante meses, de acuerdo con una nota de Diario de Cuba, que denunció además el reciente endurecimiento de las condiciones de privación de libertad del pastor Ramón Rigal.

"Ahora mi papá solo tendrá visita una vez al mes, y aun no podrá comenzar a trabajar, ni siquiera dentro de la prisión", dijo a DDC Ruth Rigal, hija mayor de la pareja.

Actualmente la hermana mayor, Ruth, permanece en la casa principal de la familia, con su abuela paterna. De acuerdo con ellas, el pastor Ramón Rigal está fuerte de ánimo y firme en su posición.

La familia en general ha sufrido fuertes presiones de las autoridades para que no ofrezcan declaraciones a la prensa independiente. No fue fácil para el equipo de reporteros de ADN CUBA llegar hasta la familia.

Según cuenta Noris María Rodríguez, abuela paterna, el hijo menor está viviendo con sus abuelos maternos después de que sus padres fueran encarcelados.

Allí convive con un tío que es militar, en un ambiente simpatizante con el sistema político que rige en Cuba, expresó Ruth Rigal.

Supuestamente, por decisión de sus abuelos maternos y ante las amenazas de que los mandarían a una “Casa de la Patria”, Joelito tuvo que reincorporarse al proceso educativo oficial, explicó su hermana.

Según cuenta la abuela paterna, el niño se ha vuelto violento en la escuela, y continúa sufriendo de bulliying.

Según una fuente a la que tuvimos acceso dentro de la cárcel de mujeres ubicada en el reparto Abel Santamaría, Ayda es marginada dentro de la prisión, no solo por las autoridades sino también por el resto de las reclusas, quienes han sido instruidas para que la mantengan aislada. La esposa del pastor está recluida en una cárcel donde no se le permite predicar el evangelio.

La hija mayor del matrimonio contó que su mamá recientemente ha podido comenzar a trabajar en la enfermería del penal.

 

Cuando Joelito tenía 5 años y Ruth 9, comenzó el conflicto por el homeschooling. Entonces sus padres se negaron a continuar llevando a Ruth a la escuela debido al bulliying que le hacían por su fe cristiana. También por  la propaganda de la ideología comunista y al ateísmo que se promueven desde la enseñanza pública, única modalidad permitida en la Isla.

El liderazgo religioso de Ramón y Ayda hizo que otras nueve familias sacaran a sus hijos de las escuelas públicas y comenzaran programas de homeschooling.

Por más de un año, el Gobierno no pudo hacerlos cambiar de opinión y sancionó a Rigal y su esposa en los tribunales”, dijo una fuente cercana a los pastores, citada por Diario de Cuba.

En 2017 los pastores fueron detenidos por primera vez; y en 2018 fueron juzgados y condenados a un año de reclusión domiciliaria, pero eso no les hizo abandonar su decisión.

A finales de abril de 2019, fueron detenidos nuevamente y juzgados en un proceso sumarísimo, en el que carecieron de una adecuada representación legal. Tampoco se le permitió a la prensa o a los hermanos de fe de la pareja asistir al juicio.

Ramón Rigal y Ayda Expósito fueron condenados a dos y un año y medio de privación de libertad, respectivamente, por “actos contra el normal desarrollo del niño, asociación ilícita y asociación para delinquir”.