Ariel Ruiz Urquiola agradece a su madre mantener la finca en pie
El biólogo Ariel Ruiz Urquiola, subrayó que “gracias a su madre y los esfuerzos de amigos” su proyecto agroecológico en Cuba sigue en pie. La finca es un espacio con animales y cultivos, desde donde el activista por los derechos humanos en la isla, defiende una Cuba libre
Activista Ariel Ruiz Urquiola y su finca en Cuba impulsada por su madre. Foto: Facebook
 

Reproduce este artículo

El biólogo y activista Ariel Ruiz Urquiola, una de las voces más críticas contra el régimen, mientras permanece fuera de Cuba, luego de su comparecencia en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra; agradeció a su madre y los amigos que impulsan su proyecto agroecológico en la isla.

Desde una finca, con animales y cultivos, el científico cubano desarrolla su vocación ambientalista y puede continuar sus investigaciones en defensa del ecosistema de la isla.

En su perfil personal en Facebook, Ruiz Urquiola escribió: “La finca no se para gracias al aura de mi madre Isabel, y los esfuerzos de amigos como Manuel”

“La tierra de Cuba está bendecida por la naturaleza, y las manos para trabajarlas por los genes que desde la criollización supieron cómo hacerlo para sufragar también su independencia: ¡Viva Cuba libre!”, agregó el Dr. en Ciencias Biológicas.

En la publicación es posible apreciar a través de disímiles imágenes y videos a la madre del activista rodeada de animales, alimentándolos, inmersa en las labores de la tierra; se observan posturas para las siembras, y a personas acompañándola para poder impulsar ese espacio que tanto defiende Ruiz Urquiola.

Sin dudas, se trata de una familia que apuesta por la creación, la naturaleza, los animales… no la desidia y la decadencia, signos perennes del régimen cubano.


Recientemente el activista respondió a la prensa oficialista las acusaciones lanzadas contra él tras su comparecencia en la ONU.

Ruiz Urquiola, fue recibido el 3 de julio en la sede de este órgano multinacional, luego de haber realizado una huelga de hambre sed y medicamentos durante cinco días para conseguir que le permitieran exponer los abusos cometidos contra él y su hermana Omara Ruiz Urquiola.

A pesar de que el científico cubano durante su comparecencia fue boicoteado por el representante diplomático del castrismo y aliados internacionales, su mensaje alcanzó ecos en todo el mundo. Luego de su presentación, la prensa estatal en la isla arremetió contra él y lo tildó de “mercenario” y estar “financiado por el gobierno de Estados Unidos”.

El científico puntualizó que no llegó a Ginebra pagado por una organización no gubernamental, como publicaron los medios castristas, sino “con el dinero que he logrado reunir como investigador del Museo de Historia Natural de Berlín y en la Universidad Humboldt”.

“La policía política cubana tiene distintos métodos para doblegar a quienes intentan ejercer la ciudadanía al defender sus derechos, y está acostumbrada a tener éxito en su represión. Pero Ariel es irreductible”, publicó en ADN CubaOscar Antonio Casanella .