Denuncia Oscar Casanella fuerzas represivas en frente a su casa

El científico y activista cubano, Oscar Casanella publicó en sus redes sociales fotos y texto denunciando la colaboración de unos vecinos con la policía política cubana.
Denuncia Oscar Casanella fuerzas represivas frente a su casa
 

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El científico y activista cubano, Oscar Casanella publicó en sus redes sociales fotos y texto denunciando la colaboración de unos vecinos con la policía política cubana.

Los vecinos colaboradores de las citadas fuerzas represivas viven en la calle San Juan Bautista número 81 entre 35 y 37, Nuevo Vedado, La Habana.

Se trata del ciudadano español Jorge; su suegra, quien es paciente de psiquiatría; la ciudadana Claudia López, esposa de Jorge e hija de Máximo López, representante en Cuba de Hellmann Worldwide Logistic GmbH, compañía alemana que distribuye internacionalmente Habanos S.A. Ella vive en esa misma calle pero en el número 87.

Estos vecinos dan entrada a su casa, brindándole sombra y buena posición a los represores, para vigilar y documentar la vida de la familia de Casanella. El científico se encuentra sitiado desde el pasado 15 de abril, en el contexto del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Represores dentro de la casa de los españoles.

Represores dentro de la casa de los españoles.


Casanella se encuentra incomunicado, con cortes a sus servicios de telefonía e internet. Ya desde el pasado domingo, el activista cubano había denunciado la complicidad de estos ciudadanos españoles con la Seguridad del Estado.

"Quien vive en esa casa blanca donde están los represores políticos es un empresario español que al parecer no siente empatía por el pueblo cubano ni le importa que repriman por motivos políticos a un ciudadano", explicó entonces en su Facebook. En las imágenes se observa a los represores vestidos de civil dentro de la casa del empresario.


*Actualización: En la tarde de este jueves, Oscar Casanella explicó, mediante un video publicado en redes sociales, que los vecinos que prestaron el espacio de su casa para que "los represores violentos" vigilaran al científico y activista, le dijeron que ya habían sacado a la policía política de allí. "Se comprometieron a no volver a prestar ese espacio" y aseguraron que estaban ajenos a las razones por las que los agentes de la Seguridad del Estado se apostaron allí, afirmó Casanella. También negaron cualquier vinculación de un español residente en la vivienda, con el gobierno cubano y grupos de extrema izquierda.