Anciana cubana de 92 años, al borde la muerte, esperó 9 horas por una ambulancia

Una anciana cubana estuvo esperando 9 horas por una ambulancia poniendo en riesgo su vida. Su nieta asegura que "Cuba no es potencia médica, ni es nada"
Anciana cubana de 92 años, al borde la muerte, esperó 9 horas por una ambulancia
 

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La cubana Elizabeth Valdés denunció en Facebook que su abuela estuvo nueve horas esperando una ambulancia en el policlínico del Reparto Eléctrico en La Habana. La anciana de 92 años padeció lo que se presume sea una isquemia o un infarto cerebral y está encamada con su vida en peligro si no obtiene un dictamen a tiempo.

La ambulancia llegó sobre las 11:45 de la noche, según relata Valdés mientras el caso se remitió para el hospital cerca de las dos de la tarde. A la familia les dijeron que la prioridad ahora eran los casos de contagio por coronavirus, las demás vidas quedan en segundo plano. 

Valdés, que presenta problemas de derrumbe de su vivienda en La Habana Vieja y su caso ha sido reportado por ADN Cuba en otras ocasiones, sostuvo en un video en su perfil de Facebook que Cuba no es una potencia médica ni es nada debido a la negligencia cometida con su abuela y que varios sufren sin denunciar.

En horas de la tarde de ayer 4 de septiembre dijo:
“Se está derrumbando alguien que es lo más importante de mi vida y se está derrumbando en un país que es una potencia medica, según dice y al final no es nada. Mi abuela tiene 92 años, le ha dado una isquemia por la mañana, se presume que sea un infarto cerebral y todavía a estas horas que son las 6:20 de la tarde aún no aparece una ambulancia.
Mi hermana preguntó hasta cuando la van tener ahí tirada. Le dijeron que la única prioridad es la Covid, entonces los demás nos morimos. Los demás no importamos para nada esto le puede pasar a cualquiera, esta no es potencia médica”.

Esta cubana se pregunta las razones por las cuáles el vehículo demoró tantas horas en aparecer e increpó a los dirigentes del país por la morosidad, el maltrato y la negligencia:

“Yo no entiendo, si necesitan llevarla al hospital para hacerle una tomografía, para poder determinar qué es lo que tiene si una isquemia transitoria o un infarto cerebral. No entiendo por qué no acaba de aparecer la ambulancia. Por gasolina no es, porque carros estatales están paseando como sin nada, no les falta la gasolina.

Que procuren que a mi abuela nada, porque esto se llama negligencia médica, busquen un carro del partido de lo que sea, no me interesa y muévanse con mi abuela”.

El único tratamiento médico que recibió la anciana fue la administración de oxígeno y dejarla en observación. La operadora encargada de atender las llamadas para tramitar las ambulancias le respondió, en horas de la tarde, a la hermana de Valdés que no atendían llamadas de pacientes, solo de médicos y le colgó el teléfono.

Ante esta situación, la indignación de Valdés la lleva a explotar por otras cuestiones que no solo la afectan personalmente sino a todos los cubanos. 

“Ya yo tengo el número de la tipa que mi hermana la llamó del SIUM y todavía no da respuesta. Le colgó el teléfono a mi hermana porque ella no habla con pacirntes, ella va a hablar conmigo porque están puestas ahí para coger un salario. A nadie le importa nada, nadie cumple la función que le toca; por lo tanto que se mueva el partido, el gobierno, no me preocupa. Que ya bastante he tenido que soportar por vivir en Cuba, por ser mujer cubana, una casa en derrumbe que a nadie le importa, que al gobierno no le preocupa; dos tiendas: una en CUC que no hay, otra en dólares que sí hay y es para el que tiene. Todo esto lo tengo adentro y lo estoy aguantando. Cada día es un abuso con el pueblo cubano”.

Elizabeth Valdés ha publicado varias veces las penurias de su localidad en La Habana Vieja y el pésimo estado constructivo del inmueble donde vive con su familia, aunque ahora gracias a una amiga está libre de peligro.

En julio pasado, ADN Cuba reportaba que ella tuvo que abandonar su hogar por temor a perder la vida por un derrumbe. Las fuertes precipitaciones en la capital empeoraron la situación constructiva del inmueble que ya contaba con tres derrumbes anteriores.

“Les comunico que nuestra familia ya tiene decidido salir de la casa. Ya tenemos todo recogido y creemos que es la mejor opción puesto que fueron más de cinco horas de lluvia. Estuvimos con un miedo constante porque el cuarto que pensábamos era uno de los más seguros, un cuarto se reparó apenas el año pasado, esta comenzado a filtrar, toda la lluvia comenzó a entrar por la viga y consideramos que es un peligro inminente para nuestras vidas”, expresó en esa ocasión.

Esta ciudadana exhortó a través de las redes a los cubanos a buscar maneras de ser escuchados por el régimen a través de la protesta pacífica, aunque la dictadura intentará impedir cualquier acto de disidencia.

En los últimos tiempos ADN Cuba ha reportado varios casos de derrumbe en toda Cuba. El problema del fondo habitacional en Cuba está lejos de resolverse cuando el gobierno en lugar de centrarse en las dificultades más acuciantes del pueblo, destina sumas a la construcción de hoteles y a la reapertura de ese sector. 

Las estadísticas oficiales reportan que el 39% de las edificaciones de la Isla están clasificadas en estado constructivo malo o regular y existe un déficit de casi un millón de inmuebles.