Yeilis Torres: sin internet, denunciada por atentado y bajo arresto domiciliario 

La activista intentó denunciar al vocero castrista Humberto López por agresión y lesiones a su persona, pero terminó siendo denunciada por atentado y bajo arresto domiciliario. Para evitar su versión, el régimen le cortó los servicios de internet
La activista fue denunciada por atentado a Humberto López
 

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La activista cubana y exfiscal Yeilis Torres Cruz, agredida la víspera por el vocero castrista y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) Humberto López, terminó sin servicio de internet en su teléfono, denunciada por atentado al represor y bajo arresto domiciliario.

Así lo expuso la propia Torres Cruz en una breve directa desde su perfil de Facebook. Según narró, tras la agresión y los enlaces iniciales que pudo hacer para exponer lo acontecido y la indignación que experimenta, fue al médico y levantó el certificado de lesiones.

“El médico puso que tenía laceraciones en la cara, en el cuello, en los dos antebrazos y fui a la unidad a levantar la denuncia”, contó la activista, miembro de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) en La Habana. 

En detalles ofrecidos a esta revista comentó que pretendía denunciar a López por agresión física y lesiones a su persona, pero las autoridades policiales desestimaron su caso y le levantaron una denuncia a ella por atentado al vocero, además de que le impusieron la medida de “prisión domiciliaria”.

“No puedo salir de mi casa a no ser para hacer los mandados y hacer cola. El lunes estoy citada a las nueve de la mañana por la gente de la Seguridad del Estado de Villa Marista. Me vio la teniente coronel Tania, conocida como una represora, y un mayor. Tania apenas habló, sólo me dijo que estaba en prisión domiciliaria”, agregó Torres Cruz en su directa.

Humberto López, agresor en las pantallas y en las calles

El vocero del régimen Humberto López, tristemente célebre por su campaña en horario estelar contra opositores, periodistas independientes, activistas y otros miembros de la sociedad civil cubana que han alzado la voz o se han manifestado contra el régimen, agrede no sólo en las pantallas, sino también en las calles.

Su víctima, la primera que se conozca, fue la exfiscal, quien le increpó en la vía pública tras haberlo sorprendido en una presunta infidelidad.

En un breve video compartido en Facebook puede verse cómo López intenta arrebatar el teléfono a la activista, que le grababa y cuestionaba luego de que éste abandonase el domicilio de su supuesta amante.

Al no poder quitar el teléfono a Torres Cruz, que lo escondió en sus partes íntimas, López comenzó a golpearla y tocarla inadecuadamente en sus genitales, según denuncia la propia activista.

“¿Puedes explicar al mundo por qué estás aquí en casa de una querida teniendo esposa?”, increpó la activista a López cuando éste abandonó un edificio multifamiliar. Evidentemente sorprendido, y sin poder evitar construcciones machistas, el vocero y represor sólo atinó a preguntar “quién eres tú, mi vida”.

“Una activista por los derechos humanos”, respondió Torres Cruz, a lo que acto seguido, luego de ironizar con un “mira qué bien” y preguntarle el nombre, López respondió con la agresión física, evidente pese a que no quedó recogida en las imágenes por el forcejeo.

De los golpes dio fe la activista en una directa posterior desde su perfil de Facebook. Según contó, perdió una cadena porque se le reventó en el intercambio con el también miembro del Comité Central del Partido Comunista derivado del VIII Congreso de la organización, y fue agredida también su dignidad porque muchos la vieron desnuda como consecuencia de los golpes del represor.

“Fui golpeada por Humberto López, él se cansó de tirarme fotos con las nalgas afuera, porque estaba con un vestido; se cansó de tirarme para el piso. Si no fuera por un amigo que intercedió, me hubiera golpeado con más fuerza. Me golpeó en el estómago cuando estaba en el piso”, detalló Yeilis Torres.

Un simple periodista que golpee a una mujer que grababa en la calle se llama terrorismo, dijo la activista y exfiscal, al tiempo que sentenció que sus lágrimas eran de impotencia por el actuar de López y los represores del régimen.