Vocero del régimen pide que el pueblo corte la cabeza al "monstruo" de los revendedores
Como la hidra de mil cabezas, los coleros mutan y se regeneran para obrar la perdición del pueblo y el menoscabo de la Revolución. Así escribe un castrista cuando se pone poético
La hidra, terror mitológico de los antiguos
 

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Un medio oficialista pidió este 20 de agosto al pueblo cubano acabar con el “monstruo” de los coleros y revendedores, a los que calificó de “inescrupulosos y traicioneros”.

Según el portal web, Soy Villa Clara, “mil cabezas tiene este monstruo, pero el pueblo puede cortárselas. Denunciar, avisar, alertar convocar al combate es muestra de la unidad que le da fortalezas al pueblo en las más difíciles circunstancias”.

A esta especie de hidra gigantesca, más temible que la que azoló a los mortales de las mitologías antiguas, hay que vigilarlo como si fuese el mismísimo Belcebú, rey de los demonios. Para eso, no hay como el pueblo y sus organizaciones de masa, baluartes de la Revolución, aseguró el medio.

La bestia es astuta y escurridiza. “No estarán concentrados en un lugar, y puede ser que hayan disminuido numéricamente, ya sea porque los abastecimientos no son tan abundantes o por esperar a que las aguas vuelvan a tomar su nivel como ha sucedido en no pocas ocasiones”.

Además, es un virus, porque muta. “Existen ya señales de mutaciones en la conducta [de los coleros y revendedores], que van desde el uso de las nuevas tecnologías hasta el de los más insospechados recursos que incluyen el dispersarse”.

Desde hace meses, el régimen cubano intenta culpar a los coleros y revendedores de la escasez y la gravísima crisis económica que atraviesa la isla. El discurso oficial los ha hecho blanco de sus invectivas, en lo que parece ser una estrategia mediática para desviar la atención de su ineficiencia inveterada.

Convertidos en “el enemigo público número uno”, coleros y revendedores llegaron recientemente al programa oficialista Mesa Redonda, donde fueron blanco —por enésima vez— de los dardos envenenados de los jerarcas castristas.

Desde el oficialismo, la campaña adquiere visos maniáticos. El periodista cubano, Humberto López, aseguró la semana pasada en la televisión estatal que los llamados coleros "son una pandemia". 

Durante el noticiero en la noche, López comenzó diciendo que "si este tipo de coronavirus es nuevo, hay otra especie de pandemia que no es una nueva cepa, pero sus dimensiones sí han crecido en estos meses y con toda seguridad hay que detenerla ya. No es una exageración: los coleros son una pandemia".

También el diario del Partido Comunista de Cuba, Granma, culpó recientemente a los coleros de la falta de alimentos para ancianos y embarazadas. En el texto, hizo referencia al número cada vez mayor de sancionados por delitos relacionados con las colas. 

Por otro lado, un grupo de medidas para el enfrentamiento a los coleros serán anunciadas en breve por el régimen de La Habana. Por el momento se sabe que podrían recibir hasta cuatro años de prisión por sus acciones.