Últimos argentinos varados en Cuba regresan a su país

Este fin de semana despegó el vuelo desde La Habana, que luego de hacer escala en República Dominicana, llevó hasta Argentina a 71 ciudadanos de ese país, y a 41 residentes uruguayos
Ciudadana argentina protesta en La Habana cuando quedó varada en marzo
 

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Los últimos ciudadanos argentinos que quedaban varados en Cuba en medio de la pandemia del coronavirus, regresaron a su país en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas que arribó este domingo en la mañana al aeropuerto internacional de Ezeiza.

Medios locales informaron que también se repatriaron los que permanecían en República Dominicana debido a las restricciones impuestas para vuelos internacionales comerciales, desde que se declaró la emergencia por el avance de la COVID-19.

El vuelo AR 1324 partió el sábado desde La Habana y posteriormente hizo escala en Punta Cana, para finalmente tocar pista en Ezeiza a las 6,25 con 71 ciudadanos y residentes argentinos a bordo, además de 41 residentes uruguayos, informó la agencia Telam.

El vuelo humanitario fue parte de “un complejo operativo”, según fuentes de la Cancillería argentina, que incluyó otros seis traslados aéreos desde ciudades tan distantes como Shanghai (China) y Auckland (Nueva Zelanda). Para traer 243 pasajeros desde este último país, Aerolíneas Argentinas tuvo que retornar a un destino que había dejado de operar hace varios años.

En total, fueron 1300 los argentinos evacuados este fin de semana, y 41 uruguayos.

“Como Canciller me comprometí a que regresen todos los argentinos que se encontraban en el exterior y que habían manifestado su voluntad de retornar a nuestro país. No fue tarea sencilla debido a todas las restricciones internacionales que existen producto de este virus que afecta a la mayoría de los países del mundo", señaló el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá.

Agregó que “hoy podemos tener la satisfacción de informar que todos los argentinos que estaban en Cuba y Dominicana ya están sanos y salvos en sus hogares. Quiero expresar mi agradecimiento a las autoridades cubanas y dominicanas, como así también a todo el personal diplomático y a las tripulaciones y personal de las aerolíneas involucradas por el trabajo realizado”, concluyó el político de Argentina.

Cuando se anunció el “vuelo humanitario” desde Cuba, varios usuarios en Twitter se quejaron por los precios de los boletos. Ana Morán Alsina dijo: “Son unos estafadores. Una locura lo que quieren cobrar. Se aprovechan de la desesperación de la gente por volver”.

Por su parte, Javier Travieso, quien estaba varado en Cuba desde hace tres meses, se quejó de que cobrarían 760 dólares por regresarlos. “Eso es un abuso. Necesitamos volver a casa, pero no tenemos dinero para pagar un boleto con un precio tan elevado”, lamentó.

Unos 1500 argentinos quedaron varados en la isla en marzo. El 8 de abril, ADN Cuba informó de la protesta de un grupo conformado por más de 600 ciudadanos de la nación sudamericana quienes en un video exigieron respuestas inmediatas de sus representantes diplomáticos en La Habana.

“Somos argentinos, estamos en Cuba varados. Estamos en el Hotel Tulipán y en este momento sufrimos de la ausencia de nuestra Embajada argentina en este país. Estamos solicitando una fecha certera de regreso a nuestras casas, que es lo que todos los que estamos acá reclamamos”, dijo uno de los representantes del grupo, en el que todos portan mascarillas sanitarias.

“La palabra del embajador es nula, solicitamos su presencia, también tenemos otros inconvenientes como los medicamentos”, denunció el joven argentino. Al final de la grabación se escucha una ovación de todos y un grito general: “¡Queremos volver, queremos volver!”

El drama de los ciudadanos argentinos en Cuba ha sido reseñado por varios medios de ese país y el mundo. Según ABC, “estas personas han pasado muchas dificultades en Cuba debido a que no pueden utilizar tarjetas de crédito, ni recibir dinero que le pudieran enviar sus familiares”.

Desde aquella protesta, algunos argentinos todavía tuvieron que permanecer dos meses más en una isla azotada por el coronavirus y la escasez de alimentos y otros productos.