Denuncian que turismo canadiense ayuda a la represión en Cuba

Activistas cubanos en Canadá denuncian que el régimen cubano financia a sus fuerzas represivas con los recursos que ingresa a través del turismo.
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Activistas cubanos en Canadá denuncian este 2 de agosto que el régimen cubano financia a sus fuerzas represivas con los recursos que ingresa a través del turismo.

"Los turistas canadienses están alimentando al régimen cubano", declaró uno de ellos, Reinaldo Rodríguez, en entrevista concedida a la cadena CBC News.

Rodríguez fue parte de una ola de protestas que se han extendido por la comunidad cubana de 30 000 miembros de Canadá desde que los disturbios se extendieron por la isla el 11 de julio.

“Lo mismo que pasa con el dinero que gana el gobierno de sus médicos que trabajan en el exterior. Los hospitales cubanos son insalubres, la gente no tiene medicinas”, agregó.

El también manifestante Félix Blanco llevaba un cartel que decía: “Complejo turístico con todo incluido en Cuba: 51 por ciento de dictadura, 49 por ciento de empresas extranjeras, 0 por ciento de cubanos”.

“Podemos ver cuántos coches de policía tienen, qué tan bien preparados están para reprimir. Pero no tenemos ambulancias”, declaró Blanco.

Los activistas cubanos dicen que muchos canadienses no son conscientes de hasta qué punto la supervivencia del régimen de partido único de Cuba depende de las divisas extranjeras, o de lo lejos que hará el gobierno cubano para que los canadienses sigan viniendo.

En diciembre de 2019, justo antes de que llegara la pandemia de la Covid-19, Raúl Castro nombró a Manuel Marrero Cruz como primer ministro. Marrero había sido ministro de turismo, lo que demuestra la importancia de esa industria para el país.

Aparte del turismo, es poco lo que Cuba tiene para ofrecer a los mercados mundiales en comparación con sus necesidades. Por cada dólar que gana a través de las exportaciones, gasta cinco en importaciones. Espera que los turistas compensen esa enorme brecha año tras año.

Raúl Castro, más que nadie, es responsable de la moderna industria turística de Cuba. Considerado por muchos cubanos como más pragmático que su hermano Fidel, estaba a cargo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cuando la ayuda soviética a Cuba se agotó.

Utilizó el presupuesto de defensa del país para diversificarse en turismo y otros negocios, creando el núcleo de un imperio empresarial que hoy es el mayor actor de la economía cubana.

En la cima del imperio hotelero militar se encuentra el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, padre de dos de los nietos de Raúl Castro y miembro del Politburó de Cuba.

López-Calleja dirige el holding de las fuerzas armadas GAESA, que gestiona una amplia gama de negocios de turismo, construcción, banca, transporte aéreo y terrestre y comercio minorista en todo el país, incluida la cadena hotelera Gaviota.

Los militares también son dueños de las otras dos grandes cadenas de Cuba, Gran Caribe Hotel Group y Cubanacan, aunque ambas han perdido terreno frente al holding militar.

Algunos turistas optan por evitar los grandes hoteles y resorts en Cuba, prefiriendo casas privadas.

Incluso entonces, es difícil para ellos evitar enriquecer a las fuerzas armadas de Cuba, pues opera los bancos a través de los cuales los turistas realizan pagos con tarjeta de crédito a particulares y las tiendas que venden alimentos y productos importados.

Las opiniones están divididas sobre si los turistas canadienses podrían, al mantenerse alejados, acelerar la caída del estado unipartidista de Cuba. Cubanos como Félix Blanco creen que ayudaría.