Pedro Monreal sobre fin de precios topados en el agro: “En economía no funciona la magia”

El destacado economista Pedro Monreal considera que la medida “pudiera tener un impacto favorable bajo dos condiciones: apoyo al productor privado del agro y subsidio a familias pobres”
Pedro Monreal sobre fin de precios topados en el agro: “En economía no funciona la magia”
 

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El destacado economista cubano Pedro Monreal reaccionó ante el fin del tope de precios a los productos agropecuarios en Cuba y analizó que es una medida con un problema de secuencia que, pese a ello, podría tener efectos favorables, aunque no con la rapidez deseada porque “en economía no funciona la magia”.

“Pudiera tener un impacto favorable bajo dos condiciones: apoyo al productor privado del agro y subsidio a familias pobres”, escribió Monreal en un hilo en Twitter tras conocer la nueva decisión del régimen.

“Es una medida con un problema de secuencia porque primero debieron haber venido las medidas para favorecer la capacidad de respuesta de oferta privada, que es crucial en la producción de alimentos en Cuba”, agregó, al tiempo que sugirió otras medidas para fomentar la oferta privada de alimentos como la “eliminación de todas las ventas de medios de producción agropecuarios en MLC, venta a plazo de equipos mayores, crédito agropecuario, y autorización al privado para negocios directos con inversión extranjera”.

En opinión de Monreal, “también contribuiría al incremento de la producción agropecuaria nacional de alimentos la adopción temporal de subsidios estatales a insumos ‘transversales’ como la electricidad y el combustible que utilizan los productores privados”.

El economista consideró, dada la alta posibilidad de que los precios se incrementen tras su liberación y hasta que surtan efectos las medidas para estimular la oferta de alimentos, que “el subsidio enfocado en la alimentación de familias pobres es importante para ofrecer protección social, especialmente en el corto plazo”.

Por último, estimó que el hecho de que la eliminación de precios máximos agropecuarios no se haya realizado con la secuencia adecuada podría remediarse de manera “relativamente rápida”, “con medidas para apoyar al productor privado agropecuario”.

“El efecto no sería inmediato. En economía no funciona la magia”, concluyó Monreal.

Una medida reclamada

La eliminación del tope de precios de los productos agropecuarios era una medida reclamada por productores y expertos para incentivar la producción y contrarrestar gradualmente la crisis de oferta que padece la isla.

Mediante la resolución 320/2021 del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), publicada este viernes en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, la ministra del ramo, Meisi Bolaños Weiss, resolvió dejar sin efecto el límite de crecimiento de los precios minoristas de los productos agropecuarios que había establecido en una resolución previa, en febrero del actual año.

De igual forma, suprimió los precios máximos de acopio y mayoristas de los productos agropecuarios con destino al consumo social, dietas médicas y sistema de atención a la familia, entre los que se encuentran la malanga, los plátanos vianda, burro y fruta, y el boniato.

“Los titulares y administradores de presupuesto y el sistema de comercio interior adoptan las medidas de eficiencia, control y mejor aprovechamiento de estos recursos, para no afectar el consumo social, y continuar prestando los servicios de alimentación con eficiencia, dentro de los enmarcamientos presupuestarios correspondientes”, precisa la resolución, justificada por el MFP en la necesidad de reconocer y adquirir los productos “a los precios del productor que respondan a los costos actuales”.

Ello, sin que se afecte el precio minorista de las dietas médicas y lo dispuesto para el sistema de atención a la familia, en el que se atiende a ancianos, casos sociales y personas en situación de vulnerabilidad.

El tope de precios es una medida frecuente del régimen ante la crónica escasez de alimentos para frenar la especulación y evitar que los comercializadores vendan de manera muy desproporcionada respecto a los ingresos medios de los residentes en la isla.

Sin embargo, en opinión de economistas, los precios topados desincentivan la producción y generan crisis de ofertas que favorecen al mercado informal y se traducen en mayor inflación.

Varios cubanos han opinado en redes sociales que el fin de los precios topados, de momento sólo en el agro, forma parte de las medidas del régimen para intentar calmar la inconformidad ciudadana que detonó las protestas del 11 de julio y contentar a la población.

Entre las medidas destacan también el reparto gratuito de las donaciones recibidas por países amigos y aliados, y la venta de tres libras de arroz adicionales hasta diciembre.