Tiendas MLC sirven para pagar la leche de los niños, según el régimen

Las tiendas en divisas merecen críticas constantes de los cubanos, pero el gobierno insiste en defenderlas, como si se tratara de una iniciativa que redundará en beneficio de la población.
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Para comprar la leche en polvo de los niños, el petróleo de Venezuela y los componentes químicos para las medicinas: esa es la función de las tiendas en MLC, según la prensa del Partido Comunista.

De acuerdo con el diario Venceremos, de Isla de la Juventud, esos establecimientos comerciales, duramente criticados por los cubanos, debido a que ahondan la desigualdad y venden productos básicos en divisas y a precios exorbitantes, tienen un fin “positivo” y “superior”.

“Hay que continuar pagando el petróleo, la leche en polvo, los componentes químicos de las medicinas y vacunas que elaboramos, e incluso se llega a extremos como los del pollo: hay que pagarlo en divisas y por adelantado. ¡A Cuba no se le conceden créditos!

Lo último, probablemente porque nadie quiere pagarle a un país que incumple sus compromisos y no tiene economía suficiente para sufragar los intereses de las deudas, aunque eso no lo dijo el periódico de marras.

“Nada importa que estemos en medio de una pandemia ni que los precios de los productos, algunos tan imprescindibles como el trigo, se hayan incrementado varias veces o hayan dejado de ser adquiribles por una u otra razón, mayormente porque enemigos muy poderosos acapararon la producción para los suyos o para manipular el comercio internacional”, agrega el diario.

Claro está: no hay nada porque EE. UU. lo acapara todo y deja a Cuba sin nada, que debe importar los productos porque su economía no da abasto para sufragar las necesidades mínimas. Tampoco esa parte la dijeron.

Pero no todo está perdido: por suerte, Venceremos asegura que las tiendas MLC no serán eternas; son una medida de emergencia. “Son la consecuencia de un momento muy tenso en que las entradas de divisas al país, por las vías convencionales, son extremadamente limitadas o han desaparecido de momento”.

Y para rematar, asegura que el uso de las mascarillas sí durará, pues “llegó para quedarse”.